Un respiro es para el mundo que el director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, haya dicho que a nivel global, nunca hemos estado en mejor posición para acabar con la pandemia de Covid-19. Esta es sin duda una opinión de peso y calidad, pues hay que recordar que a los inicios de dicha pandemia, quien encabeza la OMS fue el primero en declarar que el mundo estaba frente a un hecho inédito y alarmante, al tiempo que agregó que la palabra “pandemia”, “no es una palabra que deba utilizarse a la ligera o de forma imprudente”.
En marzo del 2020, cuando el doctor Ghebreyesus, declaró: “estamos profundamente preocupados tanto por los alarmantes niveles de propagación y gravedad, como por los alarmantes niveles de inacción”, la OMS informaba también que el número de casos de COVID-19 fuera de China, se habían multiplicado en 13 veces, mientras que el número de países afectados se había triplicado y lo único que podía esperarse es que estos números se incrementaran. Los laboratorios más famosos del mundo, -a marchas forzadas-, buscaban vacunas que pudieran combatir esta enfermedad desconocida y que obligó a gente de todas las latitudes al encierro. En China, donde surgió esta enfermedad, la cuarentena fue de 40 millones de habitantes y sin embargo, población de diversas partes del mundo, no alcanzaba a dimensionar la magnitud del problema; era de no creerse.
A dos años de distancia, la situación es ya diferente, sin embargo, hay que retomar un punto de lo señalado por la OMS en el 2020 y se refiere a la inacción que algunos gobiernos tuvieron frente a la pandemia de Covid. En México, el manejo de esta crisis, se caracterizó por una política errada.
La propia OMS reportó que entre el año 2020 y 2021, en México se registró un exceso de mortalidad ligado al Covid-19 así como a las fallas sanitarias derivadas del brote, con 626 mil personas, incluidas aquellas que fallecieron directamente por la enfermedad, con lo que esta cifra fue el doble de los 324 mil fallecidos que reconocía la Secretaría de Salud.
En ese momento, el mundo reportaba un exceso de mortalidad de alrededor de 15 millones de personas, tres veces mayor a lo que daban a conocer los gobiernos y que oscilaba en alrededor de 5.4 millones de decesos por Covid-19. México estaba incluido en esa lista de países que tenían un desfase entre los registros de sus autoridades y las estimaciones de la OMS.
Ahora, parece que esa etapa está superada, sin embargo, el Covid-19 con todas sus variantes, se quedará en nuestras vidas y ahí está lo dicho por el director de la OMS: “alguien que corre un maratón no se detiene cuando ve la línea de meta. Corre más deprisa, con toda la energía que le queda. Y nosotros, también".
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