El jitomate es el quinto producto que más exporta México a Estados Unidos, por lo que la cuota compensatoria de 17.09% impuesta por el gobierno de Donald Trump a este alimento, podría provocar, de entrada, una sobreoferta ennuestro país.
Cabe recordar que el Departamento de Comercio estadounidense realizó un nuevo estudio antidumping, que demostró que México estaba utilizando apoyos o subsidios, que hacen que no sea justo el comercio.
Pero la realidad es otra. Los productores mexicanos reciben poco o ningún apoyo y toda su producción se sostiene a través de inversiones y créditos propios, y su compensación llega en la venta al exterior, donde el producto es muy apreciado.
No es un tema nuevo, en el pasado se había negociado con éxito con los estadounidenses. Ahora la falta de un acuerdo afectará a al menos a 10 estados que concentran la mayoría producción para las exportaciones: Sinaloa (712 mil 13 toneladas), San Luis Potosí (436 mil 97 toneladas), Michoacán (356 mil 776) y Jalisco (211 mil 716).
Además de Morelos, (201 mil 721), Baja California Sur, (171 mil 838 toneladas), Sonora, con 153 mil 121 toneladas, Puebla (150 mil 141), Zacatecas (148 mil 310) y el Estado de México (144 mil 124 toneladas).
Sin embargo, los consumidores estadounidenses también saldrán perjudicados, ya que 2 de cada 3 jitomates que se venden o consumen en ese país son mexicanos; entonces, la lógica comercial supone un impacto inflacionario para el distribuidor y consumidor final.
Allá compran cerca de dos millones de toneladas de tomate al mercado internacional, siendo México su proveedor favorito, por la cercanía, calidad, precio y sabor, hablamos de un monto de dos mil 181 millones 983 mil 171 dólares al año.
Por ello, la Border Trade Alliance (BTA) llamó a los Gobiernos de Estados Unidos y México a seguir negociando,a fin de renovar el acuerdo y eliminar el arancel del 17.09 por ciento, toda vez que, en su opinión, la rescisión perjudica a los consumidores estadounidenses y altera aún más elcomercio fronterizo.
Ayer se dio a conocer que la inflación en Estados Unidos se disparó en junio y alcanzó su nivel más alto en cuatro meses, ya que el aumento de precios, incluyendo el derivado de los aranceles de Trump, está teniendo un impacto mayor.
Tan solo los precios al consumidor subieron 0.3% el mes pasado e empujaron la tasa de inflación anual hasta 27%, lo que coincide con las expectativas de los economistas, ya que los precios de la gasolina subieron por primera vez en cinco meses, al igual que otros precios en categorías clave de servicios y bienes.
En resumen, el aumento del precio del jitomate, ya sea por aranceles u otros factores, puede generar pérdidas económicas significativas para los productores mexicanos, así como un impacto social negativo en las comunidades rurales.
Mientras que para el mercado de Estados Unidos impactará en el aumento del precio del jitomate y de otros alimentos que lo utilicen como insumo. Ya lo dijo la presidenta de México, Claudia Sheinbaum en su conferencia matutina: la cuota compensatoria "la van a pagar los estadounidenses”.
No perdamos de vista aprovechando el tema, de cómo distribuidores fronterizos ubicados en los Estados Unidos, afectan también a los productores mexicanos, desde retrasos en los pagos, hasta “tumbarles” los precios por supuestos gastos adicionales inexistentes. En la próxima columna hablaremos a detalle del modus operandi
LUIS P. CUANALO ARAUJO
Especialistas-Empresario del sector agropecuario
Presidente del Colegio de Ingenieros Agroindustriales de México, A.C