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Columnas
No sé si lo recuerdan o si se enteraron, pero en junio de 2023 un hombre de 32 años asesinó a sus hijos enfrente de su esposa en Ohio, Estados Unidos. Tras sufrir violencia constante, la mujer estaba decidida a separarse de él e iniciar el camino legal para obtener la custodia de sus hijos. Finalmente él cumplió sus amenazas: “voy a lastimar lo que más amas” y asesinó a sus hijos con un rifle en presencia de la mujer. Durante su testimonio, el agresor aseguro que el objetivo de su ataque era “herirla profundamente”. Se trata de la forma mas cruel de violencia contra las mujeres y las infancias, la violencia vicaria.
La violencia vicaria se vive a nivel global, tan sólo en España desde el 2013, 52 niñas y niños fueron asesinados bajo este tipo de violencia extrema que tiene como objetivo dañar a la mujer a través de sus hijas e hijos.
No es necesario vivir el asesinato de un hijo o una hija para ser víctima de violencia vicaria. Conductas como amenazar con causar daño a las hijas e hijos; amenazar con ocultar, retener, o sustraer a hijas e hijos fuera de su domicilio; interponer acciones legales con base en hechos falsos para obtener la guarda y custodia, condicionar el cumplimiento de las obligaciones alimentarias o fomentar actos de violencia psicológica que descalifiquen la figura materna, forman parte de la hoy reconocida legalmente “violencia vicaria”.
Con el fin de que las víctimas de este tipo de violencia pueden identificarse como víctimas y pedir ayuda, el Frente Nacional Contra la Violencia Vicaria (FNCVV), desarrolló una herramienta llamada “vicariómetro”, en la cual se engloban las acciones u omisiones consideradas como violencia vicaria y las repercusiones en la salud y la vida de las víctimas. Lamentablemente muchas de las acciones consideradas como violencia vicaria, aún están normalizadas en nuestra sociedad, dejando expuestas a las mujeres víctimas a experimentar trastornos de salud mental o considerar el suicidio.
En México se han dado pasos importantes para prevenir y sancionar la violencia contra la mujer y sus hijas e hijos. El pasado 17 de enero, se publicó en el Diario Oficial de la Federación las reformas a la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, nombrando a la “violencia a través de interpósita persona” o violencia vicaria, como un tipo de violencia extrema en contra de las mujeres y las infancias.
El número de víctimas de violencia vicaria en México no es menor. De acuerdo con el FNCVV, en 2023 se tuvo conocimiento de que 4,067 mujeres y 8,540 niñas, niños y adolescentes fueron víctimas de violencia vicaria.
Aunque seguramente el número de casos que no se denuncian es mayor, ya que muchas mujeres temen por su integridad y la de sus hijos e hijas al iniciar un procedimiento legal, otras veces estos hechos no se notifican a las autoridades por vergüenza o silencios cómplices, ya que aun permea en el pensamiento colectivo que “lo que pasa en casa, se queda en casa”.
Las mujeres víctimas de violencia requieren de una red de apoyo profesional, capacitado, amoroso y respetuoso para romper el silencio. El estado mexicano debe garantizar el acceso a la justicia y la no revictimización.