Claudia Bolaños
En Palacio Nacional, el presidente Andrés Manuel López Obrador agradeció el apoyo de la clase trabajadora en su administración.
Mencionó que en lo que le resta de su sexenio, un año y tres meses, seguirá gobernando con legalidad, democracia, libertad sindical y justicia.
"Siempre he tenido el apoyo de ustedes en el tiempo que llevo gobernando al país, pueden estar seguros de que bajo los mismos criterios de legalidad, democracia, libertad sindical y justicia para los trabajadores nos seguiremos conduciendo en el resto del tiempo que nos queda de mandato”, destacó el presidente en su largo discurso.
Ahora, aseguró, que la secretaria del Trabajo, María Luisa Alcalde Luján, no es “empleada” de ningún empresario, y eso ha permitido que las cosas hayan cambiado en el tema.
"Ahora las cosas son distintas, el gobierno actúa con independencia, como verdadero juez y no está solo al servicio de empresarios o de banqueros. Los servidores públicos de la Secretaría del trabajo no son impuestos por los potentados, ahora es Luisa María, no es una empleada de ningún empresario del sector minero, de los que expulsaron a Napoleón, ya eso no pasa, ni volverá a pasar”, aseguró.
En compañía de dirigentes sindicales, dijo: "siempre he tenido el apoyo de ustedes en el tiempo que llevo gobernando al país, pueden estar seguros que bajo los mismos criterios de legalidad, democracia, libertad sindical y justicia para los trabajadores nos seguiremos conduciendo en el resto del tiempo que nos queda de mandato”.
Antes, López Obrador ofreció una comida a los representantes sindicalistas.
Allí estuvo Ricardo Aldana, líder del Sindicato de Petróleos Mexicanos (Pemex), acudió al agasajo, sin mayores pretensiones que acompañar al mandatario, dijo.
“Con el Ejecutivo no hay ningún problema, estamos perfecto”, dijo en entrevista a su llegada.
Sin embargo, reveló que en Pemex hay 8 mil riesgos de trabajo identificados, de ellos 3 mil están entre graves y muy graves.
No dio más detalles.
También acudió Carlos Aceves del Olmo, secretario general de la CTM; Isaías González Cuevas, de la CROC, y Francisco Hernández Juárez, líder del sindicato de telefonistas por casi medio siglo en el mismo cargo.
Morena Napoleón Gómez Urrutia, y
Víctor Flores, líder del sindicato ferrocarrilero.
Ante ellos el mandatario se despidió agradeciéndoles su apoyo pese a preferencias partidistas.
"Amigas, amigos, solo me resta agradecerles porque he contado con la comprensión y el apoyo de ustedes, independientemente de las banderías partidistas, siempre he tenido el apoyo de ustedes en el tiempo que llevo gobernando al país. "Estoy seguro de qué continuaré contando con ustedes y con el apoyo de la clase obrera de México, con su cooperación y con su solidaridad. De mi parte, ustedes siempre encontrarán extendida mi mano abierta y franca, en señal de amistad y compañerismo".