facebook
Abajo lo viejo y arriba el núcleo.

Abajo lo viejo y arriba el núcleo.

Columnas jueves 21 de diciembre de 2023 -

La economía mexicana ha dejado de ser lo que era antes de 1996. Destaco el año porque en 1995 tuvimos nuestra última crisis, para llamarla de alguna manera, “tercermundista”.

Con lo anterior me refiero a los indicadores que afectaron a todos, de inmediato y sin interpretación necesaria de por medio:

Las tasas de interés subieron del 14% al 109%.

El precio de los energéticos subió, por decreto, 30%.

El dólar subió de 3 a 10 pesos.

Todo lo anterior, en 90 días.

A partir de entonces, México ha pasado por crisis económicas periódicas, y lo cierto es que nunca, ningún analista ni medio de comunicación de prestigio, ha aceptado que vivimos buenos tiempos, porque nadie quiere ser el idiota que echó campanas al vuelo antes de tiempo.

La crisis de 2008 y la de 2020, dos de las mayores de la historia moderna, se sufrieron como un país mediano y mediocre, pero no de la misma forma que se sufrieron en los países realmente pobres de Asia o Latinoamérica.

Ahora bien, lo que interesa destacar es que durante mucho tiempo, las únicas noticias que importaban en México eran las económicas. Al menos desde 1981, luego de la nacionalización de la banca y el fiasco del sexenio de López Portillo.

De hecho, las presiones por la democracia y el desgaste del modelo de partido hegemónico de finales de los 80s e inicios de los 90s, no se entienden sin una sociedad enormemente golpeada en su poder adquisitivo.

Hoy se nos presenta un escenario nacional que ya no admite las categorías de análisis que, desgraciadamente, son las únicas que siguen utilizando muchos mexicanos, empezando por el propio presidente pero compartidas por muchos profesionistas, que se queda en los lugares comunes y las expresiones de café.

Ante tanta opinión y subjetividad, al menos tenemos que notar algo:

Los mismos meses que la violencia ha aumentado considerablemente, y las masacres y atrocidades se han exponenciado, las notas e indicadores económicos son más positivos que de costumbre. El poder adquisitivo del salario se ha recuperado 110%; la inflación está, comparada con la de Brasil y Argentina, contenida, y el malentendido y sobreestimado PIB no va mal, considerando el caos geopolítico.

Esto también sucede durante el sexenio donde se han desmantelado más instituciones, se ha concentrado mayor poder en una sola persona y el paréntesis de gobierno civilista parece estar llegando a su fin, sustituido por una ocupación permanente del ejército de las partes del territorio nacional que se encuentran en crisis.

Esto debería hacernos reflexionar sobre, por lo menos, la correlación real que hay entre democracia, estado de derecho y crecimiento económico, además de sugerirnos el esbozo de un mapa con otras partes interesadas, otras coordenadas y otros incentivos. Porque los de antes ya no sirven.


No te pierdas la noticias más relevantes en facebook

Envíe un mensaje al numero 55 1140 9052 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas
Sinverguenzas Columnas
2026-06-04 - 01:00
NO HAY CRISIS TECNICA EN INE Columnas
2026-06-04 - 01:00
Sobre el “poder predictivo” de la IA Columnas
2026-06-04 - 01:00
La salud mueve la economía Columnas
2026-06-04 - 01:00
QUE PENA Columnas
2026-06-04 - 01:00
DEPORTE PARA MILLONARIOS Columnas
2026-06-04 - 01:00
Sotero: diez años de una cocina para todos Columnas
2026-06-03 - 01:00
Dejemos de estigmatizar a Sinaloa Columnas
2026-06-03 - 01:00
CNTE, el costo político de ceder Columnas
2026-06-03 - 01:00
Cárteles, drones y geopolítica Columnas
2026-06-03 - 01:00
Ninguna bandera legitima la violencia Columnas
2026-06-03 - 01:00
La década, que se negocia hoy Columnas
2026-06-03 - 01:00
+ -