En el automovilismo mexicano hay nombres que dejaron de pertenecer a las pistas para convertirse en parte de la historia. Uno de ellos es Adrián Fernández, el piloto capitalino que brilló en los años 90 y 2000 en competencias como CART, IRL e IndyCar, y que hoy, lejos del volante, sigue marcando la ruta del deporte motor en México.
A propósito del décimo aniversario del Gran Premio de la Ciudad de México en su etapa moderna, Fernández compartió sus reflexiones sobre este logro y el impacto de su trayectoria en las nuevas generaciones de pilotos. “Es increíble el automovilismo mexicano. Ya son 10 años del Gran Premio de la Ciudad de México, ahora en esta nueva etapa. Ya se había corrido antes, pero esto habla del entusiasmo y del cariño que la gente le tiene. Espero que siga creciendo", dijo con emoción.
Más que un logro individual, el ex piloto insiste en que el desarrollo del automovilismo en México ha sido una labor colectiva. “Esto es algo de todos, desde los hermanos Rodríguez. Yo me fui inspirando en muchos históricos: los Rebaque, mis tíos, 'Memo' Rojas, mecánicos como Gustavo Del Campo. Todos han puesto su granito de arena. Es bueno que exista un muro del honor”, señaló, haciendo referencia a ese espacio simbólico en el Autódromo Hermanos Rodríguez donde se reconoce a los grandes nombres del automovilismo nacional.
Con nostalgia, Fernández también evocó sus inicios en ese mismo circuito que hoy alberga a los mejores pilotos del mundo: “Me acuerdo que mis primeros volantazos fueron aquí. Estaban los pits viejitos, y ahora estoy orgulloso de ver eventos de Fórmula 1 en este lugar”.
Para el capitalino, el mayor legado no está en los trofeos ni en los podios, sino en la inspiración que su carrera ha generado en jóvenes pilotos y aficionados. “Al final uno lo hace por amor. Nunca pensé que mi carrera o la de otros pilotos tuviera un impacto tan grande. Hay papás o chavillos que me hablan para pedirme consejos, y eso es algo muy bonito. Estoy muy orgulloso de haber crecido en la Ciudad de México y ver a mi deporte crecer”, expresó con orgullo.
Hoy, México vive un momento inédito en el automovilismo, con representantes en distintas categorías internacionales. A Fernández le entusiasma la diversidad de talento nacional que compite fuera del país. “Tenemos pilotos muy importantes como Daniel Suárez en NASCAR, Noel León en Fórmula 3, y por supuesto 'Checo' Pérez, que está en la gran categoría”, señaló.
Y sobre Sergio Pérez, quien recientemente anunció su incorporación al ambicioso proyecto de Cadillac en Fórmula 1, Adrián Fernández fue claro: “Es un piloto muy maduro y por eso va de regreso. No será fácil, tomará tiempo coordinarse con un equipo nuevo, competir con estructuras ya formadas, pero le deseo mucha suerte. Ojalá que dé la sorpresa”.
Fernández también aprovechó para destacar la evolución del automovilismo nacional en las últimas décadas. “Hoy podemos ver pilotos mexicanos por todos lados, como antes veíamos pilotos brasileños. Desde mi carrera ya no ha existido un vacío tan grande como en otras épocas. Hay continuidad, y eso es fundamental para que el deporte crezca”.
A diez años del regreso del Gran Premio a la Ciudad de México, y tras más de dos décadas de su propio retiro de las pistas, Adrián Fernández sigue siendo una figura central del deporte motor en el país. Ya no compite en los circuitos, pero su influencia se siente en cada piloto que se forma, en cada niño que sueña con manejar un monoplaza, y en cada aficionado que llena las gradas del Autódromo Hermanos Rodríguez.
El legado de Adrián Fernández no solo está en las estadísticas, sino en la pasión que ha ayudado a encender en cientos de personas. Un legado que, a juzgar por sus palabras y por la fuerza del automovilismo actual, seguirá rodando muchos años más.