facebook
Animal: cuando las mascotas retratan nuestra época

Animal: cuando las mascotas retratan nuestra época

Columnas lunes 20 de abril de 2026 -

@onelortiz
https://youtu.be/h_KJy63IAUI?si=Z0rYIahpEjBI5V-Y

Cuando leí el título de la serie Animal, imaginé otra cosa: un tráiler de suspenso, hombres perseguidos, disparos, sangre y ese catálogo interminable de producciones donde todo se resuelve a balazos. No fue así. La sorpresa resultó agradable. En realidad, se trata de una comedia que utiliza a los animales para hablar, en el fondo, de los humanos.
La trama arranca con un veterinario rural en Galicia, dedicado a caballos, vacas, cabras y ovejas, obligado por la precariedad económica a abandonar su mundo para convertirse en médico de una franquicia boutique de mascotas. El contraste no puede ser mejor: del establo al spa canino, del campo al consumo urbano, del barro a los perfumes para perros.

Ahí aparece el clásico humor gallego: seco, irónico, aparentemente simple, pero profundamente observador. La serie entiende que la mascota contemporánea ya no sólo es compañía. Muchas veces es refugio emocional, sustituto afectivo, hijo simbólico o remedio temporal frente a la soledad. El perro ya no duerme en el patio; ocupa la cama matrimonial. El gato ya no caza ratones; tiene terapeuta, dieta especial y cuenta de Instagram.

Los primeros episodios cumplen muy bien su objetivo. Se burlan, con elegancia, de la creciente humanización de los animales domésticos. No se trata de negar el bienestar animal —causa justa y necesaria— sino de preguntarnos qué revela esta obsesión sobre nosotros mismos. Porque una cosa es proteger a otras especies y otra muy distinta convertirlas en espejo de nuestras carencias afectivas.

Después, conforme avanza la serie, pierde fuerza y se vuelve algo sosa. El impulso inicial se desgasta y varios chistes comienzan a repetirse. Sin embargo, deja sembrada una idea potente: las mascotas son uno de los síntomas culturales de nuestro tiempo.
La historia ocurre en España, pero pudo filmarse perfectamente en Ciudad de México. Basta caminar por colonias como Condesa, Roma o Hipódromo Condesa para comprobarlo. Hay más perros en carriola que niños en parque. Existen más guarderías para mascotas que estancias infantiles. Proliferan boutiques, estéticas, hoteles, paseadores, reposterías caninas y fiestas de cumpleaños para perros.

Todo ello merecería ser estudiado por la sociología y la psicología social. ¿Qué dice una sociedad que invierte fortunas en accesorios para mascotas mientras rehúye vínculos humanos duraderos? ¿Qué expresa una generación que teme al compromiso, pero no a pagar alimento premium para su bulldog francés?

Animal acierta al mostrar, entre risas, una verdad: muchas veces no consentimos tanto a nuestras mascotas por amor a ellas, sino por miedo a enfrentarnos con nosotros mismos. Y quizá por eso nos causa gracia. Porque en cada correa elegante, en cada suéter tejido para perro, hay también una pequeña tragedia moderna disfrazada de ternura.
Eso pienso yo, usted qué opina. La política es de bronce.

No te pierdas la noticias más relevantes en tik tok

Envíe un mensaje al numero 55 1140 9052 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas
LÍNEA 13 . Columnas
2026-06-05 - 01:00
MÁS AJUSTES ECONOMICOS A LA BAJA Columnas
2026-06-05 - 01:00
El INE y sus memorias selectivas Columnas
2026-06-05 - 01:00
El INE y sus memorias selectivas Columnas
2026-06-05 - 01:00
Las mujeres que sostienen la transformación Columnas
2026-06-05 - 01:00
El fantasma de la censura Columnas
2026-06-05 - 01:00
Imaginación y Empatía Columnas
2026-06-05 - 01:00
Mezcal, un gran tesoro mexicano Columnas
2026-06-05 - 01:00
El Idilio Histórico de Raphael con México Columnas
2026-06-05 - 01:00
Sinverguenzas Columnas
2026-06-04 - 01:00
NO HAY CRISIS TECNICA EN INE Columnas
2026-06-04 - 01:00
Sobre el “poder predictivo” de la IA Columnas
2026-06-04 - 01:00
+ -