La Cámara de Diputados aprobó —con 324 votos a favor, 118 en contra y 2 abstenciones— en lo general y en lo particular el dictamen que expide la Ley General de Aguas y reforma la Ley de Aguas Nacionales.
La reforma busca garantizar el derecho humano al agua, regular el uso del recurso, y contener la sobreexplotación y el acaparamiento de concesiones.
Además, plantea reglas más estrictas para concesiones, reasignaciones —sin transmisión automática de derechos— y un marco legal transparente para el acceso al agua.
Legisladores del bloque oficialista señalaron que la ley frenará “mercado negro” del agua, terminará con concesiones ilegales y garantizará un uso sustentable del recurso como bien público.
Por su parte, la oposición advirtió que la centralización del control hídrico podría afectar al campo, pues la ley limita la transmisión de concesiones y deja discrecionalidad en la redistribución del recurso.
El dictamen ya fue enviado al Senado de la República, donde continuará su análisis.