facebook comscore
Carta Magna: una historia

Carta Magna: una historia

Columnas jueves 03 de noviembre de 2022 -

Cuando se hace historia o remembranza de la trayectoria política y filosófica de nuestras constituciones, con frecuencia se arranca desde la denominada Carta Magna, otorgada por el Rey de Inglaterra llamado Juan Sin Tierra, en junio de 1215. Se le asignan, además, virtudes fundacionales en materia de derechos humanos en general y del debido proceso en particular.

La verdad es que aquel texto se generó a partir de un entorno político, económico, militar y geoestratégico muy particular y distinto de lo hasta ahora considerado. Significó, en aquel momento, mucho menos de lo que generalmente se le atribuye. La relatoría completa, profunda, detallada y con gran soporte documental puede leerse en el libro Magna Carta: el nacimiento de la libertad, de Dan Jones.

De inicio, el autor nos recuerda que la Carta era originalmente solo un proyecto de confirmación o ratificación actualizada de los deberes reales formalizados en la carta otorgada por el abuelo de Juan, Enrique I, al momento de su coronación, en el año 1100.

La Magna Carta de 1215 fue elaborada por los señores feudales del reino, poderosos barones hartos del expolio inmisericorde y centenario que este linaje real, los Plantagenet, les había impuesto precisamente desde Enrique I, renovado y acrecentado por Enrique II, padre de Juan, y luego por Ricardo Corazón de León, su hermano, con deberes, cargas y tributos oprobiosos.

Además, es imprescindible recordar que Juan había perdido recientemente el control de las tierras continentales (hoy francesas) que por una centuria habían estado en posesión de su familia y de Inglaterra, como Normandía y Britania. Eso lo había dejado en una posición de gran debilidad política, financiera y militar hacia afuera pero también hacia adentro del reino. Nos recuerda también la participación directa y manifiesta en la redacción de la versión final, del Arzobispo de Canterbury, nombrado personalmente por el Papa Inocencio III.

Con una narrativa extraordinariamente articulada, el autor nos hace ver que la Carta estuvo en vigor apenas unos meses, en los que Juan la combatió arduamente. Su lucha solo terminó con su muerte en octubre de 1216.

Igualmente, Jones es prolijo en detalles, explicaciones, fuentes, líneas del tiempo, fichas biográficas de los actores y hasta mapas sumamente interesantes. Eso nos hará ver de distinta manera la Carta pues más que el gran texto originario de la libertad y el orden constitucional, en realidad fue una más de una larga sucesión de documentos similares otorgados por la Corona inglesa en momentos similares. Algunos de ellos, pactos arrancados a regañadientes a los soberanos para garantizar no solo continuidad política y viabilidad financiera de la casa real, sino resguardar o incrementar privilegios patrimoniales, fiscales, políticos y económicos tanto de los Barones como de la iglesia católica.


@ElConsultor2


No te pierdas la noticias más relevantes en google noticias

Envíe un mensaje al numero 55 1140 9052 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas
Línea 13. Columnas
2022-12-09 - 05:58
Brasil 2014, la última ilusión Columnas
2022-12-09 - 05:49
Perú raptado por la derecha Columnas
2022-12-09 - 05:46
Burocracia y salario Columnas
2022-12-09 - 05:28
Una Corte de derechos humanos Columnas
2022-12-09 - 05:25
Tiraditos Columnas
2022-12-09 - 05:23
La violencia que no para Columnas
2022-12-09 - 05:21
#EsClaudia Columnas
2022-12-09 - 05:16
¡A LA FRONTERA NO! Columnas
2022-12-08 - 10:57
Tiraditos Columnas
2022-12-08 - 01:12
A UN PASO DE LA GLORIA Columnas
2022-12-08 - 01:00
Cali, con sabor a salsa Columnas
2022-12-08 - 01:00
EL ESPEJO Columnas
2022-12-08 - 01:00
+ -