Morena y la población civil están plenamente convencidos de lo que puede llegar a ocurrir ahora que ha florecido un proyecto de nación como la Cuarta Transformación. Eso, con mayor precisión, se llama seguir confiando en las políticas públicas que encabeza la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. A más de un año de haber tomado protesta, de una situación que ha quedado grabada para la posteridad, la aprobación de la mandataria es abrumadora. Gracias a ello, la oposición, sumergida en la degradación porque no ha querido, con cierta aspereza, pasar página del mal sabor de boca que ha tenido el acumulado de derrotas, continúa pasmada y sin esperanza alguna. De hecho, antes, al menos, los unía la consigna de enfrentar a Morena para hacerle frente al paso dominante que ha tenido.
El problema es que, a escala nacional, la sociedad ve con malos ojos una alianza variopinta de quienes integran la oposición. PRI y PAN, que siguen trabajando de la mano, es muy probable que cada uno vaya por separado. Las elecciones recientes los han hecho reflexionar, sobre todo al panismo. Ven el claro ejemplo de Movimiento Ciudadano que, compitiendo solo, ha ganado mucho más terreno que ellos. Ellos, de hecho, son la segunda fuerza del país de acuerdo con las propias encuestas. Eso nos hace suponer que cada uno por separado buscará ganarse el cariño de la población. Antes de que eso suceda, a propósito de ello, tendrán que hacer un cambio muy profundo porque uno y otro, que ha figurado bajo la misma consigna de la corrupción, no tienen remedio alguno. Llevan años prometiendo cambiar y, para colmo, terminan salpicando con mentiras. De ese modo, está previsto que Morena gane, por lo menos, 15 de 17 entidades federativas, incluyendo Querétaro y Chihuahua.
Lo más convincente de esa perspectiva, ahora que circula un cúmulo de encuestas, son los registros que ha promediado Morena en el mes de febrero. En el caso de Querétaro, por ejemplo, se ha ido acortando esa distancia que acumuló el PAN durante décadas. Hoy, efectivamente, las condiciones son distintas como para hablar de un viraje. Hablamos de un empate técnico considerando que el partido Guinda, con ese pacto de unidad que ha firmado, compita bajo las siglas de la coalición Seguimos Haciendo Historia. Entonces no hace falta decir que, más allá de las especulaciones, habrá sinergia entre las fuerzas progresistas, aunque los gobernadores de esos enclaves anden merodeando en ver cómo inciden. Para ellos, inclusive, es muy importante mantener cierta influencia que, déjenme decirles, se acabó desde el despertar de las conciencias.
Ese despertar del que hablamos, que lo absorbe a la perfección un movimiento social que ha sabido cumplirle al pueblo, sigue ganando terreno. En Querétaro, sobra decir, el único puntero y líder de todas las encuestas es Santiago Nieto Castillo. Está a la vista de todos que él, desde hace mucho tiempo, es inmensamente favorito para romper con la hegemonía del PAN. Eso, desde luego, tendrá mucho que ver ahora que se agruparán PT y PVEM, después del pacto de unidad desde las dirigencias nacionales. Siendo así, la perspectiva puede alcanzar proporciones mayúsculas como para hacerle frente al poder estatal de Querétaro, sobre todo ahora que Mauricio Kuri se aferra a la realidad cambiante.
Lo mismo sucede en Chihuahua. Es, más bien, un hecho de la misma naturaleza. Quizá la diferencia que separa el uno del otro sea el porcentaje que promedia Morena. En el norte del país, por ejemplo, el partido guinda ha rebasado por completo al panismo. Esos mismos porcentajes que comprueban el margen son los que ponen en la primera línea al alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez. Él, desde hace meses, ha tomado la delantera. De hecho, es una situación que no debemos pasar por alto, sobre todo cuando supera a una legisladora que, de un tiempo para acá, está en campaña abierta. Tan es así que, de pronto, eso se ha convertido en un asunto que tocó las puertas de la propia mañanera. Inclusive, la presidenta constitucional mandó un mensaje claro al excoordinador de la fracción parlamentaria de Morena en el Senado, Adán Augusto López Hernández. Le dijo, en pocas palabras, que el único poder de definición viene del electorado; o sea, del pueblo de Chihuahua. Conviene tener en cuenta que, como tal, la última encuesta que publicó Demoscopia Digital pone dos a uno a Cruz Pérez. Efectivamente, se antoja complicado superar un margen tan holgado, sobre todo cuando el edil de Ciudad Juárez vive su mayor apoteosis.
Notas finales
El principal objetivo del gobierno de Puebla, además de la paz, ha sido la construcción de un proyecto integral. Desde que tomó protesta, de hecho, sembró la semilla de la esperanza de un cambio. Inclusive, muchos esperaban ajustes en los primeros meses, situación que sucedió por la organización, pero sobre todo por el empeño que habla por sí solo. Eso, desde luego, es lo que ha mantenido en las primeras posiciones al mandatario Alejandro Armenta en el ranking de gobernadores. Cada día, desde las trincheras del ejercicio del poder institucional, hay noticias alentadoras. Hace un par de días, por ejemplo, Josefina Rodríguez Zamora, la secretaria de Turismo del Gobierno Federal, sostuvo que el estado tiene un papel fundamental en el escenario global debido a que el número de visitantes sigue creciendo. Gracias a ello, se dio paso a la apertura de 12 rutas que darán mayor movilidad a la población. Lo más sustancial de todo, además de acotar tiempo y distancia, serán los precios accesibles. Hablamos de costos que van desde 29 pesos en vuelos a Aguascalientes, Huatulco, Ixtapa, León, Los Cabos, Puerto Vallarta, Tuxtla Gutiérrez, Villahermosa y San Luis Potosí, así como a vuelos por 59 pesos a las ciudades de Houston, Los Ángeles y Nueva York, más su respectiva Tarifa de Uso Aeroportuario (TUA), para volar a partir del primero de junio de este 2026. Enhorabuena.