facebook comscore
Conflicto y elecciones

Conflicto y elecciones

Columnas viernes 28 de mayo de 2021 - 01:00

Por Luis Monteagudo

El conflicto es connatural a los seres humanos. Es una expresión de la propia pluralidad de las sociedades, así como de la libertad con la que un sujeto puede expresarse, aunque colicione con otras mentalidades que se le contraponen. Se tiende a dar una versión negativa de las características de un enfrentamiento, como si todo lo que brotara de él, degenerara en desgracias. Para quienes crean que vivir en libertad es una comodidad permanente, y asuman que sus preocupaciones se deben limitar a las actividades privadas, no solamente están afirmando una comprensión deformada de la libertad, sino que incluso estarían justificando el principal aliado de los déspotas, como lo es el abandono de las preocupaciones públicas.

Del conflicto pueden brotar grandes páginas de la humanidad. No sólo el límite de las fuerzas impactan en la creatividad, sino que nos instan a la construcción de acuerdos con base a los cuales pueden solidificarse los proyectos de toda una nación, en donde la misma diversidad de ciudadanos con sus intereses, temores y ambiciones, extraen a las conciencias de la inmadurez acomodaticia del confort. La libertad expone la individualidad del ser humano, pero al mismo tiempo lo dignifica como solamente un sistema de leyes, respetuoso de la opinión pública, simientan las bases de una república que existe por la génesis y dominio de sus leyes. En una república, los ciudadanos participan, y quizá los conflictúa, pero su misma libertad los redime ante los costos del mismo.

Autores como Maquiavelo, ensalzan las realizaciones de una república a través de los enfrentamientos civiles, siempre y cuando la lucha siga los causes -o propugne por- el imperio de la ley y la construcción y defensa de las instituciones. El forentino teme en los casos donde los habitantes acostumbrados a servir autoridades mesiánicas, se conflictuen en pos de la manutención del parásito que carcome desde dentro el entramado institucional. La mejor forma de encomiar a conciencias serviles, es amenazarlas con despojarlas de las dádivas con las que el tirano compra sus lealtades. Las clientelas son tan viejas como la propia teorización de la política, una vieja artimaña que la filosofía documenta y condena como parte del recurso típico de los demagogos, trayendo tal perversidad en la sociedad, que los termina acostumbrando a ser criaturas mansas carentes de la más mínima gota de dignidad. Si el ser humano es libre por naturaleza, su sometimiento voluntario al yugo del déspota, en pos de sus migajas, los degrada y los hace indignos del título civil.

El conflicto electoral, donde el asesinato de candidatos expone las miserias de la vida pública nacional, nos ubica en ese punto nefasto de indignidad cívica, de la que solamente uno puede resultar beneficiado: el miedo es la fortaleza de la tiranía.

Síguenos también en Google Noticias de ContraRéplica para estar informado.

Envíe un mensaje al numero 55 1140 9052 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas
Cruella Columnas
2021-06-17 - 10:49
Crónicas de la gobernanza: Los verdes Columnas
2021-06-17 - 07:03
Caníbales del Centro Histórico Columnas
2021-06-17 - 07:01
De los migrantes todos quieren sus 43 mil mdd Columnas
2021-06-17 - 01:00
El 22 constitucional Columnas
2021-06-17 - 01:00
Consulta, INE, voto electrónico y partidos Columnas
2021-06-17 - 01:00
La mitad del corazón de CDMX Columnas
2021-06-17 - 01:00
Ser ciudadano estadounidense Columnas
2021-06-17 - 01:00
Tiraditos - 17 junio 2021 Columnas
2021-06-17 - 01:00
Línea 13 - 17 junio 2021 Columnas
2021-06-17 - 01:00
La Línea 12 del Metro, los responsables Columnas
2021-06-16 - 09:42
Tiraditos - 16 junio 2021 Columnas
2021-06-16 - 04:07
El trabajo infantil no es un juego Columnas
2021-06-16 - 01:00
La impunidad de Daniel Ortega Columnas
2021-06-16 - 01:00
+ -