La Ciudad de México (CDMX) y el Estado de México (Edomex) enfrentan una situación crítica debido a la sequía extrema que afecta a las presas que alimentan al Sistema Cutzamala, el cual provee el 25 por ciento del suministro de agua a ambas entidades.
La escasez de lluvias ha impactado negativamente en las reservas hídricas del país, con el 92 por ciento de las 210 principales presas nacionales ahora operando solo al 51 por ciento de su capacidad. Sin embargo, la crisis es más aguda en la región del Valle de México, donde el Sistema Cutzamala ha disminuido su capacidad al 39.8 por ciento, según informes del Organismo de Cuenca Aguas.
El último reporte de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) alerta sobre la disminución del nivel conjunto de las presas del Sistema Cutzamala, pasando del 40.1 al 39.8 por ciento de su capacidad normal en la última semana, representando un déficit del 37 por ciento comparado con el dato histórico del 29 de enero.
Citlalli Elizabeth Peraza Camacho, directora general del Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México (OCAVM), señaló que el volumen total de los embalses del Sistema Cutzamala es de 311.5 millones de metros cúbicos. No obstante, advirtió que la presa El Bosque ha descendido al 60.2 por ciento, Villa Victoria ha aumentado ligeramente al 30.2 por ciento, y Valle de Bravo ha disminuido al 33.9 por ciento.
El informe semanal del Comité Técnico de Operación de Obras Hidráulicas revela que enero de 2024 registró un 24.5 por ciento menos de lluvia que el promedio histórico, indicando cierta recuperación respecto al dato de la semana pasada, que fue de 43.7 por ciento, según el Servicio Meteorológico Nacional.
El Día Cero, la fecha crítica en la que no habrá suficiente agua para abastecer a la Zona Metropolitana del Valle de México, podría llegar en junio de este año, según proyecciones del Organismo de Cuenca Aguas. Sin embargo, la ONU y la AgUAM advierten que, de no cambiar las medidas de gestión y reutilización de recursos hídricos, la Ciudad de México podría enfrentar el Día Cero para el año 2028. La llegada de esta fecha significaría restricciones severas en el suministro, reservando agua solo para servicios esenciales como hospitales y cuerpos de emergencia.