La gestión de Rosario Piedra Ibarra al frente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos ha sido objeto de críticas ante una disminución en la emisión de recomendaciones y en la atención efectiva a personas que buscan justicia durante 2025.
Diversos reportes y testimonios señalan que el organismo ha reducido tanto las recomendaciones como las asesorías jurídicas brindadas a víctimas, lo que ha generado preocupación entre organizaciones civiles. La asociación Yo También AC advirtió que, en particular, el trabajo en materia de discapacidad ha tenido un retroceso importante, mientras que también se han detectado posibles inconsistencias en los informes oficiales.
Especialistas y activistas coinciden en que la baja en resultados impacta directamente en el acceso a la justicia, pues la CNDH es la institución encargada de investigar violaciones a derechos humanos y emitir resoluciones para su reparación. Sin embargo, el menor número de acciones y la limitada atención han puesto en duda la efectividad del organismo en el contexto actual.
Las críticas se suman a cuestionamientos previos sobre el desempeño de la comisión, en medio de un debate más amplio sobre su papel, alcance y capacidad para responder a las demandas de la ciudadanía frente a violaciones de derechos humanos en el país.