La versión bélica de Donald Trump está en plenitud y no me refiero solamente al enfrentamiento en Medio Oriente sino también sobre el plan de construcción de un nuevo bunker, con lo más sofisticado tecnológicamente.
Trump mismo ha hecho pública la construcción de un Centro Presidencial de Operaciones de Emergencia (PEOC).
El mismo presidente habló reciente de este nuevo bunker…” imagínese un salón de baile de aproximadamente 8400 metros cuadrados como un “cobertizo” para el proyecto subterráneo, los militares están construyendo un enorme complejo bajo el salón de baile, que está en construcción y nos está yendo muy bien”.
La forma de hacer y entender la política y la seguridad nacional nos permite conocer algunos detalles de este centro de operaciones de la presidencia, de voz de mandatario que planeó y ordenó su construcción, ”tendrá refugios antiaéreos e instalaciones médicas muy importantes incluido un hospital, tendrá los métodos de comunicación segura a la vanguardia y defensas contra armas biológicas”.
Este refugio se construye debajo de la Casa Blanca y será una fortaleza contra ataques aéreos contará con un domo o cristal antibalas de alto blindaje y todas las ventanas son a prueba de balas, al igual que las puertas, incluso en una reunion de gabinete dijo que no solo él quería este bunker, sino que… “los militares lo querían más que nadie”.
El mandatario ha mostrado que hace todo para cumplir sus deseos para siempre tener su apoyo incondicional, o con quien compartir la razón del porqué…” los elementos de seguridad hacen que su proyecto sea aún más importante”, lo cierto es que este argumento en verdad q le funcionó sobre todo si recordamos que un juez frenara las obras del salón con el argumento de que requerían la aprobación del Congreso.
El PEOC, construido en la Segunda Guerra Mundial para proteger al presidente y altos cargos, en caso de emergencia, fue el lugar al que se llevó al vicepresidente Dick Cheney tras los atentados terroristas del 11 de septiembre y al que más tarde se le unieron el presidente George W. Bush y sus equipos de seguridad nacional. Trump también fue llevado allí a toda prisa durante las protestas por la muerte de George Floyd en 2020.
El búnker está debajo de lo que fue el ala este de la Casa Blanca, que Trump derribó el año pasado para construir su salón de baile.
Este animo belicista del presidente Donald Trump ha sido fundamental para que avance este proyecto, que parece necesario, pero que, sin duda, quiere finalizarlo más por vanidad que por su seguridad misma.
Donald Trump tiene un lugar en la historia como presidente 45 y 47 y por su muy controvertida manera de conducir el destino del país.
@ncar7