facebook comscore
EL DERECHO HUMANO A LA BUENA ADMINISTRACIÓN

EL DERECHO HUMANO A LA BUENA ADMINISTRACIÓN

Columnas lunes 14 de febrero de 2022 -

En anteriores ocasiones hemos ocupado este espacio para referirnos al derecho humano al “buen gobierno,” prácticamente como sinónimo del derecho a la “buena administración.” Ahora pretendemos especificar y diferenciar cada uno de estos conceptos.

Etimológicamente, gobierno es la acción y efecto de dirigir una embarcación. El concepto ha evolucionado hasta llegar a referirse actualmente a las tareas de dirección de las actividades del estado, por parte de sus instituciones.

Por su parte, la administración (sustantivo del verbo administrar) implica organizar o poner en orden diversos elementos para conseguir algún fin. La administración además implica la optimización en el ejercicio de los recursos, (hacer más con menos) para lo cual requiere de la planeación, organización, ejecución o desarrollo de acciones, así como supervisión y control de las etapas anteriores.

En muchos casos, gobierno y administración pueden considerarse sinónimos (p.ej. “el órgano de gobierno de la empresa es el Consejo de Administración”), pero cuando hablamos del fenómeno del estado, se debe entender que el gobierno se deposita en los distintos poderes y organismos previstos en diversas normas aplicables; mientras que la administración pública corresponde en estricto sentido a las tareas que desarrolla el Poder Ejecutivo.

El artículo 90 constitucional dispone que la Administración Pública Federal será centralizada y paraestatal, sin detenerse a definir el concepto (lo da por sobreentendido).

Entonces. mientras el gobierno implica todas las tareas del ejecutivo, legislativo, y judicial, la administración pública abarca únicamente las funciones del conjunto de dependencias y entidades que están subordinadas al Poder Ejecutivo; así que, exigir el derecho humano al buen gobierno puede involucrar a todas las autoridades de todos los órdenes y niveles, pero el derecho a una buena administración solo es exigible a los servidores públicos de las administraciones públicas, federal, estatal y municipal (o de las demarcaciones, en el caso de la Ciudad de México) y los organismos autónomos.

Las buenas prácticas, la transparencia, la rendición de cuentas, el combate a la corrupción, la protección de los derechos humanos individuales y colectivos, el gobierno abierto, el gobierno digital, la racionalidad en el gasto público, la eficacia y eficiencia en el manejo de los recursos públicos y su estricta fiscalización, la adecuada gestión pública y solución de las necesidades sociales, la mejora regulatoria continua, la simplificación administrativa y reducción de trámites, el cumplimiento normativo, así como la ética en el servicio público, son algunos de los elementos a considerar para exigir y hacer efectivo el derecho humano a la buena administración.

Flor de Loto: No es lo mismo la administración, que la “buena” administración. La vocación de servicio, el adecuado perfil de los servidores públicos para el desempeño de sus funciones, la ética y la legalidad, son elementos diferenciadores fundamentales para garantizar esa noble tarea.


No te pierdas la noticias más relevantes en instagram

Envíe un mensaje al numero 55 1140 9052 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas
El G7: reminiscencias setenteras Columnas
2022-06-29 - 01:00
Las mamás que abrazan a la comunidad LGBT Columnas
2022-06-29 - 01:00
MI CUERPO, MIS DERECHOS Columnas
2022-06-29 - 01:00
¿Qué pasó con Axtel? Columnas
2022-06-29 - 01:00
Balcón Público Columnas
2022-06-29 - 01:00
Línea 13 . Columnas
2022-06-29 - 01:00
Tiraditos Columnas
2022-06-29 - 01:00
Movimiento Ciudadano: el dilema Columnas
2022-06-28 - 01:00
Salma 1, Quadri 0 (Final) Columnas
2022-06-28 - 01:00
+ -