Estados Unidos impuso sanciones contra personas y negocios vinculados al Cártel del Noreste (CDN), a quienes acusa de participar en lavado de dinero, tráfico de drogas y otras actividades ilícitas, como parte de una estrategia para debilitar las finanzas de organizaciones criminales.
El Departamento del Tesoro, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), incluyó en la lista negra a varios presuntos operadores del grupo delictivo, entre ellos Juan Pablo Penilla Rodríguez, identificado como abogado ligado a Miguel Ángel Treviño Morales, así como a Jesús Reymundo Ramos Vázquez y Eduardo Javier Islas Valdez, alias “Crosty”. Según las autoridades, estos individuos desempeñaban funciones clave dentro de la estructura del cártel, desde intermediación legal y manejo de información hasta coordinación de tráfico de personas.
Como parte de las medidas, también fueron sancionados dos casinos en Tamaulipas: el Casino Centenario, en Nuevo Laredo, y el Diamante Casino, en Tampico, ambos operados por la empresa Comercializadora y Arrendadora de México (CAMSA). De acuerdo con el gobierno estadounidense, estos establecimientos eran utilizados para lavar dinero del narcotráfico mediante operaciones de juego, además de servir como centros de resguardo de drogas como fentanilo y cocaína.
Las autoridades señalaron que el Casino Centenario incluso habría sido empleado como punto de intimidación y violencia contra rivales del grupo criminal, lo que evidencia el uso de negocios aparentemente legales para encubrir actividades ilícitas.
Con estas sanciones, todos los bienes y activos de los implicados que se encuentren bajo jurisdicción estadounidense quedan bloqueados, y se prohíbe a ciudadanos y empresas de ese país realizar transacciones con ellos. La medida forma parte de las órdenes ejecutivas que permiten actuar contra organizaciones criminales y sus redes de financiamiento.
El gobierno de Estados Unidos reiteró que continuará utilizando todas las herramientas disponibles para atacar las fuentes de ingresos de los cárteles, considerados una amenaza significativa por su influencia en la frontera y su participación en delitos como el tráfico de drogas y personas.