facebook
El Triunfo de la Poesía. Centésimo aniversario luctuoso de Ramón López Velarde

El Triunfo de la Poesía. Centésimo aniversario luctuoso de Ramón López Velarde

Columnas martes 22 de junio de 2021 -

José Narro Céspedes

En 1873, Arthur Rimbaud, escribió: La mano que maneja la pluma vale tanto como la que conduce el arado.

Es claro que revolución es sinónimo de una lucha contra la enfermedad y la decadencia capitalista. Contra la corrupción de la vida. No hay un sólo medio de acción que no debamos emplear y eso incluye a la poesía.

La Poesía sólo se desarrollará sobre sus mejores conquistas, (dialéctica y colectivamente), cuando la sociedad logre su emancipación definitiva. Los poetas, pintores, músicos, intelectuales, bailarines… no son más dueños ni más hacedores de Cultura que los campesinos, los pescadores, los obreros, los panaderos, los electricistas…

Ramón López Velarde, poeta inmerso en la vorágine del nacimiento de México, escribió, muy poco antes de morir “Novedad de la patria” y el poema “La Suave Patria”, dos textos en los que logró hablar de la nacionalidad con su voz inconfundible, extrañamente solemne e irónica, ingenua y desengañada, dos textos que contribuyeron a convertirlo en una leyenda, y que lo hicieron pasar a la memoria y al olvido públicos de los mexicanos.

Su literatura era cuestionada por el sector más poderoso de la crítica mexicana, apegada al modelo representado por González Martínez; según sus más allegados, no acababa de superar sus fracasos sentimentales; y en lo político las cosas se tornaban tan amenazantes que por un momento pensó en lograr un puesto menor en la diplomacia y alejarse de México.

Es incuestionable el papel de Ramón López Velarde en la política, la cual inicia cuando estudió la carrera de Leyes en San Luis Potosí; de hecho, tuvo participación en los círculos políticos estudiantiles locales. La politización de López Velarde está enmarcada en un muy pronunciado anticentralismo.

La pasión del joven López Velarde se dividía entre su gusto por la buena poesía y la desconfianza por las vanguardias; su catolicismo militante y su rechazo a la política centralista y a la educación Positivista impulsada por Porfirio Díaz.

Su biografía coincidió con intensos tiempos históricos, pues 1908 fue un año de gran agitación, con una política no solo diferente sino inédita. En marzo de ese año la opinión pública se enteró, con sorpresa y con júbilo, que Porfirio Díaz había asegurado que no intentaría reelegirse en 1910 y que garantizaría unas elecciones libres y pacíficas; más aún, invitaba a la sociedad mexicana a que se organizara en partidos políticos que contendieran en dichas elecciones.

La suave patria, el famoso poema de 151 versos y 33 estrofas escrito por Ramón López Velarde en 1921, es para algunos escritores el momento más relevante, el más alto de la poesía de López Velarde. Otros, como Paz, han dicho que “representa el mediodía de su estilo, no de su poesía”; reconoce en él versos geniales, pero no una obra maestra, ni el mejor momento del poeta”.

Al contrario de las lecturas, culta y oficial que se le han dado, es un discurso contra la violencia, un reproche por la destrucción del país, que contiene dolor, claroscuros y crítica. No es simple y llanamente una versión ligera, feliz, en la que se destacan los encantos de la patria. En el fondo es un reproche y un dolor por la destrucción de esa patria. Es una crítica de la violencia y de la destrucción de México.

Lo claro envuelve a lo oscuro, la alegría envuelve al dolor, lo simple oculta a lo complejo. Pero, si se lee cuidadosamente, no es simple, ni claro, sino complejo y lleno de dolor. Tiene referencia directa a la escena del tormento de Cuauhtémoc; a la mutilación del territorio nacional, en la guerra contra Estados Unidos; a la Independencia; alude veladamente a la Revolución mexicana, y también a la Revolución francesa.

Dice que en la historia de México sólo hay un héroe: Cuauhtémoc. En 1921, cuando están todos los próceres de la Revolución, afirma, de manera sutil pero categórica, que no hay héroes. Si a esto le sumamos el hecho de que él tiene el sentimiento de que en México algo está muriendo, nos percatamos de que la lectura oficial ha estado totalmente perdida, pues lo toma como un discurso de exaltación de la Revolución.

La genialidad de La suave patria radica en que López Velarde responde a la violencia con un poema no violento, pero crítico. Habla de la violencia con suavidad, con ternura y gentileza, pero firme. En un momento de enorme violencia, escribe un poema en donde aparecen los paisajes claros del país, pero deja ver la oscuridad de ciertos momentos.

El poeta nicaragüense Ernesto Cardenal, tiene toda la razón cuando afirma que “El triunfo de la revolución es el triunfo de la poesía”, por lo que por consecuencia podemos afirmar que el triunfo de la construcción del México que hoy vivimos es el triunfo de las letras, de las figuras y de los mundos construidos por los artistas mexicanos, por López Velarde y esa gloriosa generación de creadores que nos construyeron la mexicanidad que hoy nos fortalece.


No te pierdas la noticias más relevantes en twitter

Envíe un mensaje al numero 55 1140 9052 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas
LÍNEA 13 . Columnas
2026-07-17 - 01:00
El Día Internacional de la Cava Columnas
2026-07-17 - 01:00
A la CDMX le llueve sobre mojado Columnas
2026-07-17 - 01:00
¿Qué es el Sexting? ¿Cómo se enfrenta? Columnas
2026-07-17 - 01:00
Inflan a la oposición Columnas
2026-07-17 - 01:00
AMPI Y FOVISSSTE: LA CERTEZA Columnas
2026-07-17 - 01:00
Antes que ancianos, personas Columnas
2026-07-17 - 01:00
TIRADITOS Columnas
2026-07-16 - 01:00
LÍNEA 13 . Columnas
2026-07-16 - 01:00
JOGO BONITO Columnas
2026-07-16 - 01:00
UN PEQUEÑO RESPIRO Columnas
2026-07-16 - 01:00
Lecciones de altura: la audacia de proponer Columnas
2026-07-16 - 01:00
re
+ -