facebook comscore
El cine como discurso

El cine como discurso

Columnas martes 11 de febrero de 2020 - 01:38

Precisamente ahora que celebramos con desmedido entusiasmo que una película surcoreana subversiva y con un refrescante discurso anticapitalista ganara el premio más importante en la más reciente ceremonia de los premios Oscar, conviene recordar que hay un cineasta mexicano que lleva media siglo creando obras que buscan despertar la aletargada conciencia social del mexicano y visibilizar a las clases menos privilegiadas. De madre tabasqueña y padre ruso, nacido en las antiguas Indias Holandesas —hoy Indonesia— en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, Sergio Olhovich congregó hace algunos días a medio centenar de directores, actores, estudiantes, periodistas y cinéfilos en la Cineteca Nacional. A la proyección de La llovizna, cortometraje con el que se tituló del Instituto de Cine de Moscú en 1968, le sucedió el largometraje basado en el mismo cuento de Juan de la Cabada: Llovizna. Ésta última siendo junto a Los olvidados, de su mentor y amigo Luis Buñuel, dos de las cintas con mayor lucidez en temas discursivos y estéticos que han abordado la desigualdad social en México. «A don Luis le cayó en gracia que hubiera estudiado en la Unión Soviética, donde sus películas estaban prohibidas», rememoró hace unos meses sobre su amistad con una de las grandes glorias en la historia del cine mundial. «Buñuel decía que yo era el único cineasta mexicano que podía beber al tú por tú con él.» Tras la proyección, Juan Antonio de la Riva (director de Vidas Errantes, Pueblo de madera o El gavilán de la sierra) conversó con él y con el actor Carlos Chávez sobre la concepción de aquel revolucionario thriller social, cuyo mensaje ha permanecido inalterable a lo largo de más de cuarenta años. Fue un encuentro íntimo, embebido de nostalgia. Con un torrente de anécdotas sobre lo que supuso compartir créditos con gente como Salvador Sánchez, Aarón Hernán, Amado (Amadito) Zumaya y Delia Casanova. Para beneplácito de todos, el homenaje a la obra inmortal del maestro Sergio Olhovich también sirvió como preámbulo para lo que será su nuevo proyecto de cine social: la historia de Lázaro Cárdenas y la expropiación petrolera. Qué maravillosa noticia.

Envie un mensaje al numero 55-12-88-20-96 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas
¿La felicidad como indicador nacional? Columnas
2020-05-25 - 00:58
Quieren la basificación Columnas
2020-05-25 - 00:50
Juan Pablo II, el amigo de México Columnas
2020-05-25 - 00:46
Individualidad y colectividad Columnas
2020-05-25 - 00:43
El número que puede cambiar  Columnas
2020-05-25 - 00:40
¿Qué hace el IECM ante la pandemia? Columnas
2020-05-25 - 00:38
+ -