Para muchos de los inmigrantes que viven en los Estados Unidos este aniversario de independencia fue diferente ya que el miedo, la preocupación y el terror ocupan el día a día ante las deportaciones.
Y sólo es cuestión de revisar algunos números públicos en torno a este fenómeno social.
Las operaciones de deportación desencadenaron protestas que preocuparon al gobierno de Donald Trump quien ordenó la presencia de militares, la guardia nacional, además de los agentes del ICE.
Vale recordar que, en noviembre pasado, más de 77 millones de estadounidenses votaron por la política migratoria que a lo largo de su campaña fue esbozando el hoy presidente Trump quien en apego a la realidad, nunca engañó, sólo ha cumplido lo que vino amenazando en su recorrido nacional en busca del voto.
El apoyo al hoy presidente es bajo en este segundo periodo, poco más de 3 puntos porcentuales, al pasar de 66.9 en 2020 a los 63.4 por ciento, pero el triunfo lo acompañó.
El viernes pasado no todo fue fiesta en territorio estadounidense ya que, en los barrios donde viven los hispanos, hubo una muy baja presencia de festejos por temor a que personal del ICE realizaran sus temidas redadas.
En las grandes ciudades como: Chicago, Los Ángeles, Nueva York y Houston, hubo fuegos artificiales, desfiles y festejos pero rodeados de las temidas redadas migratorias que muchas de ellas sólo se basan en la apariencia de las mujeres y hombres; “pareces hispano”, “pareces latino”, “seguro no tienes permiso para estar aquí”.
El fenómeno migrante no es particular de los Estados Unidos, algunas de las principales características de la migración hacia Estados Unidos, que por cierto es el primer país receptor de migrantes en el mundo y, el principal origen de los flujos de remesas internacionales entre los años 2000 y 2010.
La política migratoria en Estados Unidos ha experimentado cambios importantes en esta segunda administración de Trump, ya que incluyó la implementación de un nuevo sistema de registro para inmigrantes, modificaciones en la obtención de permisos de trabajo y ajustes en las protecciones humanitarias.
En este año hemos visto aumentos en las tasas de deportación y cambios en los requisitos para viajar dentro del territorio estadounidense.
Para muchos de los migrantes es importante entender que no existe una única y nueva ley migratoria en los Estados Unidos, más bien podemos hablar de un conjunto de leyes aprobadas por el Congreso, órdenes ejecutivas presidenciales además de los cambios en la aplicación, incluso interpretación de las leyes existentes que impactan a todos los migrantes, cuenten o no con documentos de residencia.
Fue sin duda un 4 de julio diferente este año, de fiesta, pero no para todos, de festejos, pero con sus excepciones.
@ncar7