Por si no nos hemos dado cuenta, este lunes 16 de marzo habrá de dar inicio la pesadilla de una renegociación del TEMEC en un contexto internacional muy complicado para nuestros socios y para el mundo entero.
La confianza del Secretario de Economía, MARCELO EBRARD quisiéramos compartirla pero parece que su capacidad positiva puede sostenerse con muchísima dificultad. En el centro de la demanda norteamericana está el destapar las cabezas del sector público relacionadas muy posiblemente con la delincuencia organizada. Ellos, los estadounidenses saben mucho y suficiente de qué figuras fueron financiadas por grupos de narcotráfico y no aceptarán que sigan, como el personaje del conocido wisky, TAN CAMPANTES.
Ese es el principal obstáculo a vencer porque no parece haber disposición alguna para entregar a la justicia a quienes tentativamente se relacionaron con los malandros para conseguir el poder a cambio de permitir que esas figuras delictivas continuaran con su quehacer de negocios ilícitos.
Hoy los representantes del Gobierno de México y de Estados Unidos sostienen una primera ronda para definir ritmos y temas que se van a discutir o analizar en las siguientes semanas con la idea de encontrar para ellos y para nosotros, soluciones que conduzcan a una mejor relación comercial en beneficio de ambas economías.
Recuerde que al inicio del pasado mes de septiembre del 2025 el Secretario de Estado, MARCO RUBIO, del Gobierno Estadounidense presentó durante una visita a la Presidente de México una lista de 54 inconvenientes o barreras no arancelarias a tender a resolverlas en beneficio de un comercio expedito y no violatorio a lo comprometido en la letra de la segunda generación del NAFTA. Entre esos “peros”no arancelarios está la negativa mexicana a permitir que capitales extranjeros participen en las industrias energéticas como la energía eléctrica, la producción o comercialización de gas natural o de petróleo.
Ese es un problema mayor derivado de la nueva dimensión constitucional que impide que ello se ejerza, que extranjeros puedan explotar esos mercados. En el caso del litio no podremos excluir a extranjeros de Estados Unidos o Canadá de su explotación a pesar de que en la Constitución Mexicana está reservado para el estado la explotación y comercialización del recurso.
Y para no acabar con la larga lista están considerados incluso trámites burocráticos y otros menesteres en los impedimentos que Estados Unidos encuentra en el comportamiento mexicano de su relación comercial con ellos y con Canadá. ¿Seremos capaces de ceder a las justas pretensiones de los norteamericanos a sabiendas que deberíamos revertir alguno o varios de los cambios que se ejercieron durante la administración pública anterior?
No parece que el asunto sea sencillo, Ni en lo relativo a borrar las barreras no arancelarias y menos en lo conducente a entregar las cabezas de políticos que se coligaron con el crimen organizado para obtener ventajas políticas.
En alguna de las dos, sino es que ya en las dos sin falta tendremos que jugarnos el futuro del TEMEC tercera generación poque ni ellos ni nosotros podemos darnos el lujo de dar por terminado el acuerdo comercial. Para que nos hacemos guajes.
Por ello recuerde que hoy inicia la pesadilla