Un local speakeasy es un bar moderno diseñado para evocar la experiencia de los establecimientos de bebidas ilícitas y ocultas de la era de la Prohibición en los Estados Unidos. Mientras que los speakeasies históricos eran bares ilegales que operaban en secreto durante la década de 1920, los speakeasies de hoy son establecimientos legales que mantienen la misma atmósfera secreta a través de entradas ocultas, contraseñas y una decoración tenue y acogedora, ofreciendo una experiencia única de cócteles y socialización, a menudo están ocultos detrás de puertas sin marcar, requiriendo una contraseña, reserva o un 'toque secreto' para poder entrar. Aunque el alcohol ya no es ilegal, la cultura y la estética de los speakeasies continúan. La idea detrás del nombre speakeasy se utilizó para dar acceso a bares y clubes secretos cuando era ilegal. A lo largo de la prohibición, las bebidas alcohólicas se vendían y consumían ilegalmente en secreto. Hoy en día, recreamos esta idea de bares ocultos, poco iluminados e indescifrables como los speakeasy de la actualidad.
Como comenté, los bares clandestinos surgieron por primera vez durante la era de la prohibición. A lo largo del siglo XX en América, el gobierno prohibió la producción, distribución e importación de alcohol en todo Estados Unidos. Durante la industrialización, una prohibición del alcohol se percibía como una solución a problemas sociales, mejorando la salud y la higiene y reduciendo la carga sobre las prisiones y los asilos. Sin embargo, esta decisión empeoró el crimen y creó una oportunidad para que los bares clandestinos prosperaran, vendiendo alcohol ilícito y por ende, se volvieron populares. Estos lugares a menudo estaban ubicados dentro de otros restaurantes, al final de callejones y en cualquier lugar indetectable al ojo público. La entrada a estos bares generalmente requería una contraseña hablada para evitar la detección por parte de las fuerzas del orden. Muchos fiesteros, artistas e intelectuales anhelan vivir en una época en la que la emoción de la fiesta podría acabar con uno tras las rejas. Aunque el alcohol ya no es ilegal, en un speakeasy puedes ver cómo algo tan secreto podría haber sido lo suficientemente tentador como para arriesgarlo todo.
Un speakeasy pudo haber sido un club secreto subterráneo, pero cada uno era un lugar popular para cualquiera que supiera de ellos. Atraían a las “flappers”, mujeres con el cabello corto y vestidos aún más cortos. Todos estaban unidos en un espíritu de rebelión. Eso llevó a más interacciones de razas mixtas. Los speakeasies ofrecían entretenimiento además de alcohol, como espectáculos de burlesque. Muchos músicos de jazz de la época comenzaron en uno de ellos, como Ella Fitzgerald, Louis Armstrong y Duke Ellington entre otros.
En México hay bastantes locales speakeasy, y yo personalmente conozco bastantes, pero sin duda mi favorito es C3 Art Gallery.
En 2016 se estimaba que había aproximadamente 19,000 galerías de arte distribuidas en 124 países y 3,533 ciudades en todo el mundo. En 2024, sólo en México se han registrado 991 galerías, entonces ¿por qué C3 Art Gallery es mi favorita? Es obvio. Esa linda galería de arte que es un icono spaekeasy en la CDMX, ofrece mucho más que sólo acceso a obras de arte originales y fuera de serie. Proporciona una experiencia autentica y enriquecedora de un local speakeasy. Cada exposición te sumerge en un mundo inmersivo gracias a su tecnología 3D y a una curaduría cuidadosa. Al entrar en ese espacio, serás recibido en un ambiente acogedor, misterioso y con una atmosfera clandestina y oculta. Los eventos exclusivos que organizan llenos de arte e intelecto son experiencias únicas y exclusivas. Cada experiencia es completamente original con conceptos diferentes y a veces atrevidos y muy interesantes.
El recinto, que también funge como bar y como un lugar para organizar eventos (y a propósito manejan unos cocktails muy diferentes y deliciosos) no está abierto al público en general, es “by invitation only”.
Carine y Giuseppe Capitolo, los dueños de C3 Art Gallery tienen una gran trayectoria en el manejo y representación de artistas, así como en organizar eventos muy “chic” y muy distinguidos con mucha gracia y elegancia.
Para más información: c3-art.com
En cuanto a mí, me puedes escribir a anaisdemelo@columnist.com con cualquier duda o pregunta sobre vinos. ¿Y tú ya fuiste por tu copa?