Los próximos 2 años, para México serán difíciles en su relación con los Estados Unidos después de conocer los primeros resultados de las elecciones intermedias, donde se percibe un triunfo de los republicanos.
Pero el peligro real para los estadounidenses no es sólo que los republicanos abran la puerta para las elecciones presidenciales en 2024, sino, un regreso de Donald Trump y alarmantemente de sus fanáticos seguidores, de los que, ya hemos visto sus alcances (sólo hay que recordar la toma del Congreso en enero de 2021).
Y bueno, de lo que suceda se marcará entonces la nueva ruta a seguir entre Estados Unidos y México.
Sin entrar en las particularidades de los resultados de las votaciones en cada uno de los 50 estados, permíteme detenerme en 3 temas fundamentales en esta relación: migración, economía tanto interna como externa y, seguridad (estos 2 últimos en el marco del acuerdo comercial T-MEC).
Las relaciones entre vecinos, eso sí te puedo adelantar, sólo se endurecerán y amenazan con complicarse.
Las promesas de los demócratas, con Biden a la cabeza, de alcanzar una alternativa para los millones de no nacidos, simplemente no llegó y con los republicanos este camino simplemente no se dará y, la frontera volverá a ser una zona con fuerte presencia militar y donde la mano dura será la dominante.
Sobre temas económicos, el fin de las pláticas impulsadas por los demócratas en busca de llegar a un acuerdo, por ejemplo, en el caso del T-MEC, concluirán y el espacio para los paneles internacionales se levantarán como una pronta realidad dirigidos por los republicanos.
Y sobre seguridad, simplemente tenemos que ver los incrementos de la violencia, el tráfico de armas y el incremento en el tráfico de drogas, principalmente del mortal fentanilo.
El cambio en la relación, México-Estados Unidos, comenzará tan pronto se conformen las 2 cámaras y los gobernadores tomen las riendas. México conoció ya las intenciones, pero, sobre todo los alcances de Biden y los suyos, los republicanos, no necesariamente son una incógnita, ya hemos visto cómo es el fanatismo empujado por Trump.
Y como cereza de este proceso electoral intermedio, los estadounidenses verán como la figura de Donald Trump se fortalece, o como Joe Biden y sus seguidores hacen de todo en busca de permanecer en la casa presidencial.
Hay que destacar que los votantes salieron a manifestar sus preferencias políticas como hace mucho tiempo no sucedía, sabedores, sin duda, de que son ellos y sólo ellos quienes definen qué ruta seguir como Estado y País.
Y las relaciones internacionales de los Estados Unidos también cambiarán, dejando de lado: La globalización, la integración y el regreso de la polarización, la confusión y la mentira.
@arnc7