Donald Trump ha encontrado en el nuevo defensor de los migrantes un dique en su política migratoria, el novel alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, quien el viernes pasado firmó una orden ejecutiva para reforzar la protección a miles de personas que llegan a la Gran Manzana en busca de una oportunidad, pero carecen de documentos que autoricen su estancia.
La administración Trump ahora enfrenta nuevas iniciativas en la supervisión del cumplimiento de las políticas 'santuario' locales, además de la creación de un comité gestor de crisis.
Zohran sencillamente le plantó cara a Trump con este apoyo a los migrantes.
El joven alcalde neoyorkino de influencia socialista y una de las estrellas nacientes de los demócratas, dio una muestra de fuerza al pronunciar ante lideres religiosos, un discurso donde hizo un llamado a la unidad y arremetió contra los "ataques" al prójimo del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) y sus "abusos de poder".
Esta orden ejecutiva de Zohran cobra mayor importancia ante los crecientes operativos migratorios en territorios como, Minnesota en donde las redadas de ICE ordenadas desde la Casa Blanca cobraron la vida de dos ciudadanos estadounidenses y desataron una ola de protestas que obligó a la administración a retirar a 700 de sus agentes.
El alcalde fue claro, estamos impulsado acciones que buscan detener el actuar del ICE y otras agencias federales que sencillamente no puedan acceder a propiedades privadas sin orden judicial, incluyendo garajes, escuelas u hospitales.
En los pasillos de la oficina presidencial parece que han comenzado a ver al mandatario local de la ciudad más cosmopolita de los Estados Unidos, como un problema en crecimiento, la política en favor de los migrantes.
Ahora Trump en las principales agencias de la administración está comenzando a implementar y desarrollar acciones de apoyo y formación para todos los empleados, para que sepan los protocolos de actuación frente a las autoridades federales de inmigración.
Zohran sabe que todas las agencias y en particular; la Policía, el Departamento de Correcciones y el de Servicios Infantiles, deben hacer auditorías de sus políticas internas sobre interacciones con las autoridades federales de inmigración, actualizando su normatividad y siendo más transparentes en sus acciones.
Uno de los puntos, que sin duda, preocupa a Trump y a los suyos, es que el alcalde dio muestra de inteligencia y sagacidad en el mundo de la política y se alió con los líderes religiosos a los que les pidió sumar esfuerzos de conciencia con sus congregaciones y ayudarlo en el reparto de 32,000 folletos, en diez idiomas distintos para que los feligreses sepan sus derechos al interactuar con agentes federales, como el de un traductor, un abogado o permanecer en silencio.
Ahora veremos cómo reacciona Trump ante esto.
@nca7