Treinta y dos días después de que se declaró inexistente la huelga en el Nacional Monte de Piedad (NMP), las puertas siguen cerradas. Los trabajadores no regresan, los usuarios no recuperan sus prendas y la institución permanece atrapada en un litigio que parece diseñado para durar.
El 20 de febrero el Juzgado Primero de Distrito en Materia de Trabajo en CDMX resolvió que la huelga no existe. El sindicato perdió el amparo y en teoría la historia debía terminar ahí. Pero no. En la práctica, el conflicto sigue como si la sentencia fuera una sugerencia buena ondita.
Entonces surgen dos preguntas incómodas. ¿Quién gana cuando una huelga se estira artificialmente? ¿Quién obtiene beneficios mientras el Monte de Piedad se debilita día tras día junto con sus empleos?
A simple vista el grupo que controla el sindicato parece tener pocas razones para apresurar el final. El líder sindical Arturo Zayún, con un patrimonio que no parece sufrir por la huelga, mantiene el control de cuotas y recursos del gremio. Los activos sindicales, como el Deportivo; continúan rentándose a particulares. Los trabajadores no lo usan, pero alguien sí lo aprovecha.
Sin embargo, pareciera que hay otro Arturo beneficiario de esta interminable huelga. Se trata del famoso abogado laboral Arturo Alcalde, figura recurrente en conflictos laborales de alto voltaje como la del NMP. Nadie puede demostrar que exista una estrategia deliberada, pero la maldita coincidencia resulta difícil de ignorar. Huelgas largas, costosas y destructivas de sindicatos que mataron a su institución debido a su estrategia legal.
Desde el 9 de diciembre lo escribí en este espacio. El antecedente de Notimex y el caso de Mexicana de Aviación son dos evidencias de que el objetivo tal vez no es terminar la huelga con beneficios para los trabajadores, por el contrario; parece que se busca exterminar a la institución hasta convertirla en un cascarón. Y cuando una institución se vuelve cascarón, siempre aparece “alguien” dispuesto a quedarse con los activos y el capital intelectual que queda dentro.
Prolongar el conflicto no fortalece al sindicato ni protege el empleo. Lo único que hace es desgastar a la institución. Curiosas coincidencias o quizá, simplemente, la huelga era el plan con maña de los Arturos.
Paga para que lo quieran
Es muy difícil desprenderse de los privilegios que da la representación sindical. Y si no, pregúntenle a Alejandro Martínez Araiza, líder del Sindicato Nacional de Alimentos y del Comercio (SNAC). Él dice que no se siente parte de la mafia del poder del sindicalista mexicano, pero actúa como quien quiso comprar lealtades y pulir su nombre a punta de billetazos.
Desde hace años aparece en publicaciones y eventos presentado como “uno de los líderes más influyentes”, pero se sabe que esa exposición responde a compra de espacios y promoción pagada. ¿De dónde sale el dinero? Porque las cuotas sindicales no son para la promoción personal de su dirigente.
HUGO GONZALEZ GALLARDO
COLUMNISTA
EL UNIVERSAL, CONTRARÉPLICA
Director de tecnoempresa.mx
M.- 55 17733240
@hugonzalez0