El derecho al acceso a la información está íntimamente relacionado con el derecho a la educación. Por este motivo, los Estados deben asegurar de que no se restrinja el acceso de las personas a los servicios apropiados y a la información necesaria, sobre el cuidado y la salud sexual y reproductiva... En cualquier caso, también los padres y otras personas legalmente responsables de las y los estudiantes deben proveer la apropiada dirección y guía en materia sexual y reproductiva, esto escribió Vernor Muñoz, (Ex Relator Especial de la ONU sobre el Derecho a la Educación), al hablar sobre exclusión y discriminación en el derecho a la educación.
Este texto es muy pertinente retomarlo, cuando hemos sido testigos de cómo un un grupo de padres de familia del municipio de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, quemó los libros de texto gratuitos al mismo tiempo que gritaban “Son libros para adultos, no para niños”, “queremos libros anteriores, no porquerías”, “son el diablo”, “enseñan el comunismo” y el “homosexualismo”.
Expresiones, que de manera particular realizaban por los temas que se relacionan con la educación sexual integrada en los libros de texto gratuitos. Ya que, en pleno siglo XXI, todavía hay muchas comunidades que prefieren que esta información permanezca oculta especialmente para las niñas, niños y adolescentes, por motivos culturales, religiosos o ideológicos.
Motivos que están muy lejos de comprender que hablar y educar sobre la sexualidad humana es fundamental, ya que es inherente a los seres humanos y su conocimiento y/o desconocimiento impacta de múltiples maneras a nivel personal y social.
Testimonio de esto, son los proyectos de vida truncados de las más de mil adolescentes que dan a luz diario (360 mil al año), de las 8 mil 876 niñas menores de 14 años, que se registran anualmente y que sufrieron violencia sexual y quedaron embaradas, (Conapo), y los 22 mil 410 víctimas de violencia sexual infantil que el INEGI registró en 2021, sin contar los casos que no se denuncian.
Según el informe Embarazo temprano en México: Panorama de estrategias públicas para su atención publicado por el Colegio de México, la maternidad en la infancia o adolescencia, limita el acceso a la educación, a un buen empleo ya que lo que buscan es una actividad que les de dinero para sostener a uno o más hijos, sus vidas se vuelven más complejas: es una frustración personal, emocional y de condiciones, pues se vuelve altamente difícil aspirar a una mejor calidad de vida.
Ante esto, es importante considerar lo que el Comité de los Derechos del Niño, en su observación general Número 3, ha destacado que ... los Estados están obligados a abstenerse de censurar, ocultar o tergiversar deliberadamente las informaciones relacionadas con la salud, incluidas la educación y la información sobre la sexualidad, y que... deben velar para que el niño tenga la posibilidad de adquirir conocimientos y aptitudes que le protejan a él y a otros desde el momento en que empiece a manifestarse su sexualidad.
Porque ninguna excusa es válida para no proporcionar a las personas la educación sexual integral que necesitan para vivir digna y saludablemente, porque aunque se trate de evitar, lo cierto, es que todos estamos recibiendo información sobre la sexualidad humana de manera permanente, por medio de las familias, de los medios de comunicación, de las redes sociales, de las canciones… y la decisión de no brindarla en las escuelas con la guía y acompañamiento de un docente, propicia que los mensajes, normalmente negativos, sean más determinantes en las niñas, niños y adolescentes.
Reflexionemos, el derecho al acceso a la información y el derecho a recibir educación sexual integral, debe estar fuera de ideologías, de religiones o de caprichos, este derecho juega un papel informativo, educativo y preventivo, que las niñas, niños y adolescentes lo reciban o no, puede ser definitorio para saber defenderse, cuidarse, hacerse respetar y tomar decisiones que les permitan forjarse un proyecto de vida que garantice su bienestar presente y futuro.
Rosalía Zeferino Salgado
Asesora en Comunicación Estratégica
e Imagen Pública