Nuevo León registró 186 tomas clandestinas en ductos de hidrocarburos durante el primer trimestre de 2026, cifra que colocó a la entidad en el cuarto lugar nacional en este delito, de acuerdo con datos del Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal (Igavim) basados en información de Petróleos Mexicanos (Pemex). La cantidad representa un incremento de 21 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior.
El informe señala que el estado avanzó dos posiciones en el ranking nacional de tomas clandestinas, ubicándose únicamente por debajo de Hidalgo, Jalisco y el Estado de México. A nivel nacional, entre enero y marzo de 2026 se detectaron 2 mil 563 perforaciones ilegales en ductos de hidrocarburos, lo que significó un aumento de 4.87 por ciento en comparación con el mismo lapso de 2025.
Detrás de Nuevo León se ubicaron entidades como Guanajuato, Querétaro, Baja California y Puebla, mientras que algunos estados reportaron disminuciones en este tipo de ilícitos. El reporte advierte que el robo de combustible continúa representando un desafío para las autoridades debido a su impacto en la seguridad, la economía y la infraestructura energética del país.
Especialistas han señalado que el incremento de tomas clandestinas refleja la persistencia de redes dedicadas al robo de hidrocarburos, una actividad conocida como huachicol, que sigue generando riesgos para las comunidades cercanas a los ductos y pérdidas económicas para Pemex.