Las imágenes que circularon a través de las redes sociales nos mantuvieron atentos de lo que aconteció por el paso de las tormentas. De todos lados brotaban audios y fotografías de lo sucedido. Algunas de ellas, tenemos que decirlo así, nos hicieron reflexionar porque la solidaridad y la empatía son fundamentales. Uno de los gobiernos que tomó esa iniciativa, desde los primeros minutos de la devastación, fue la administración de Alejandro Armenta. No podía ser menos: la exigencia puso a prueba la capacidad de reacción y, con ello, se movilizó una estructura de emergencia. Hablamos de alimentos, suministro de medicina, ropa, comida, atención médica y programas sociales. De igual forma, se habilitaron espacios para mantener informada a la gente y, a su vez, se inició con una campaña de vacunación como parte del control sanitario.
El gobierno de Puebla, con lo expuesto, ha sido capaz de actuar a la brevedad posible. Se notó la organización y la logística ante lo preocupante que significó ver lo sucedido. Como es sabido, el mismo gobernador constitucional, Alejandro Armenta, encabezó las brigadas y recorridos para recolectar el sentir social. Es, además de la intención, la política pública que se ha adoptado desde el arranque. A estas alturas, de hecho, Armenta es de los mandatarios estatales que mayor aprobación tienen en las 32 entidades federativas. Ha mantenido buen nivel porque, tras bambalinas, hay buena preparación y una labor de avanzada que cubre las principales necesidades. Lo que se ha requerido para ir reconstruyendo, lo dijo personalmente, lo ha puesto a disposición de la gente. Se partió de lo general a lo particular; es decir, las acciones más prioritarias se pusieron en la primera línea.
Resulta sumamente evidente cómo se agilizan los mecanismos e instrumentos para abrir paso en zonas donde la acumulación de agua y tierra fueron mayúsculas. Hasta el último rincón, en efecto, Alejandro Armenta lo ha transitado y, con ello, la administración está al tanto en coordinación con el gobierno federal. Ambos, a propósito de ello, han ofrecido algunas alternativas para resarcir e inhibir el impacto. La propia Claudia Sheinbaum, en estos días, hizo público el esquema de ayuda. Nadie, lo dijo así, se quedará desamparado, lo que es una actitud humanitaria. La administración de Puebla, por ejemplo, tiene a su cargo un número importante de acciones con base a un andamiaje que se cuantificó. Al monitorear cada paso, Armenta ha dado instrucciones de movilizar mecanismos de asistencia, personal médico y brigadas para informar puntos específicos de reunión a través de albergues.
Puebla está de pie. Alejandro Armenta actuó rápido, sobre todo para aminorar las zonas que sufrieron más daños. En esos puntos, de hecho, el gobernador mantiene reuniones constantes con la enviada especial de la presidencia. Hasta ahora, se ha logrado brindar ayuda a cada una de las familias y personas que fueron damnificadas. Eso, que es una estrategia organizativa, habla de un gobierno coherente con las causas. Es verdad, hubo una cantidad elevada de pérdidas humanas que, ante los imponderables de la naturaleza y la fuerza descomunal de los torrentes, provocaron desgracias. Por eso se ha procurado actuar con mucha sensibilidad y sobriedad. En cumplimiento de esa encomienda, queda claro, podemos estar seguros de que cada uno de los techos presupuestales aterrizará donde se necesita. La ayuda es directa. Se acabaron los programas clientelares que se aprovechaban de la gente para simular solidaridad.
Hoy, de hecho, se respira un clima de esperanza. El mismo gobernador Armenta, dentro de muy poco, tendrá coordinación con secretarías de estado de suma relevancia. El fin, lo sabemos, será reactivar la economía y generar fuentes de empleo para mitigar el sabor amargo que muchas familias vivieron. Frente a las propias imágenes que hemos podido atestiguar, dicho sea de paso, vemos como hay un flujo acelerado para que la sociedad tenga acceso a lo que necesita. Agua, víveres, alimentos, ropa, medicinas, cobijas. Nosotros mismos hemos comprobado, de igual forma, que se ha movilizado el acompañamiento para quienes están viviendo en carne propia los efectos de la naturaleza.
La población de Puebla es fuerte, por eso está de pie. Es una situación difícil, lo sabemos. Por esa sencilla razón, el gobierno que encabeza Alejandro Armenta, lo ha dejado claro, no escatimará en esfuerzos y recursos para movilizar la ayuda. Está honrando su palabra, esa que prometió en tiempos de campaña.
Notas finales
México, a lo largo y ancho del país, tiene un potencial creativo muy importante que ha traspasado fronteras. De hecho, lo que hacía falta era abrir el abanico al mundo de las oportunidades para que los productos que se elaboran o nacen aquí, de calidad, tuviesen mayor impacto. Su quehacer de acompañamiento que realiza el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, en definitiva, constituye una labor sustancial porque prepara el terreno para que las Indicaciones Geográficas, que son mecanismos que validan y certifican, empujen. Michoacán, hace poco con una gestión atinada, hizo posible que cinco se anunciaran ante los medios nacionales. Conseguir eso, naturalmente, habla de un compromiso del proyecto de transformación. Algo similar a lo que hace la administración de Morelos, de Margarita González Saravia, que cada vez avanza más en sus políticas públicas. Desde ese punto, en efecto, un ID hizo gala para poner muy en alto la Cecina, uno de los alimentos más ricos que he probado, sobre todo entre una combinación de proteínas y verduras, pues son, a la par de ello, usos y costumbres que nos identifican en las regiones.