facebook comscore
Quédate en México: el límite de la política migratoria

Quédate en México: el límite de la política migratoria

Columnas martes 21 de septiembre de 2021 -

Iván Arrazola

Con la decisión tomada por la Corte Suprema de Estados Unidos que obliga al gobierno de Joe Biden a mantener el programa “Quédate en México” se ha agravado la crisis migratoria en México. Dicha crisis tiene varias consecuencias la más dolorosa es el sufrimiento que genera en cientos de familias que son presa del desamparo y de la incertidumbre. Otra consecuencia es la incapacidad de las autoridades mexicanas para controlar el paso de las caravanas, los agentes migratorios han hecho uso excesivo de la fuerza, las imágenes de agentes golpeando y persiguiendo a migrantes acompañados de sus familias, son el reflejo de una estrategia errática que ha llevado a cabo el gobierno mexicano. Es por ello que es importante entender en qué consiste esta estrategia, cuáles han sido sus consecuencias y cuál es el camino que se podría abrir para una posible solución.

La estrategia “Quédate en México” consiste en que todas las personas que lleguen a la frontera de México con Estados Unidos a solicitar asilo tendrán que esperar en México mientras las autoridades estadounidenses revisan su situación migratoria y deciden si los aceptan o no. Las personas que tomaron la decisión de registrarse en este programa denunciaron que durante su estancia en México han sido objeto de secuestros, asaltos y separación familiar según reporta el National Immigrant Justice Center. Dicha estrategia es un legado del presidente Donald Trump que obligó a México a endurecer las medidas para detener el ingreso de migrantes a territorio estadounidense, para lo que la recién creada Guardia Nacional se encargó de blindar la frontera, ya que de no hacerlo se le impondrían a México aranceles a todos los productos que exportaba al vecino del norte.

Al asumir el cargo Joe Biden había prometido que terminaría con las políticas migratorias punitivas impuestas por Donald Trump, para ello suspendió el registro de migrantes al programa Quédate en México e inclusive permitió el ingreso de solicitantes que tenían pendiente la resolución de sus casos. Esta decisión generó inconformidad por parte los estados fronterizos estadounidenses que vieron con preocupación el incremento de los flujos migratorios y un juez del estado de Texas pidió a la Suprema Corte que restituyera el programa, este órgano actualmente dominado por jueces conservadores le dio la razón al juez texano y obligó al gobierno de Biden ha seguir aplicado el programa. Con esta resolución judicial el ejecutivo norteamericano está atado de manos y en este momento no cuenta con un plan alternativo para modificar la política migratoria.

Por su parte el gobierno mexicano ha hecho un diagnóstico con una visión limitada del problema. El presidente López Obrador ha propuesto como principal alternativa de solución que se implementen en los países expulsores de migrantes los programas sociales que ha establecido en México, “Sembrando Vidas” y “Jóvenes construyendo el futuro”, para lo que ha solicitado al gobierno de Estados Unidos fondos para llevar a cabo esta acciónes. La presidencia no parece tomar en cuenta que el problema no es únicamente económico, en buena parte de los países de la región hay problemas de inseguridad graves, países en donde los grupos del crimen organizado tienen amplio control sobre el territorio, además de los problemas políticos, con gobiernos populistas o con graves problemas de inestabilidad política, como actualmente está ocurriendo en Haití. A ello hay que sumar la crisis del COVID-19 y los desastres naturales que han agravado la situación social en la región.

El panorama ante la actual situación parece desolador, el gobierno de Estados Unidos es incapaz de llevar a cabo una acción por las limitaciones que le ha impuesto el poder judicial, por su parte, el gobierno mexicano ha asumido un papel reactivo sirviendo como bloque de contención para frenar el flujo migratorio y exhibiendo ante la comunidad internacional su incapacidad para garantizar los derechos de los migrantes. Históricamente México ha sido un país de refugio por lo que está obligado a dar un trato justo y digno a los migrantes. La política exterior mexicana a lo largo de su historia ha dado muestras sobre su capacidad para involucrar a la comunidad internacional en la resolución de conflictos internacionales, como cuando logró la firma de acuerdos de paz en Centroamérica. Si como dice el presidente López Obrador “la historia es la gran maestra de la vida” debería de revisar la forma en la que México ha trabajado en la región históricamente para verdaderamente ayudar y plantear estrategias integrales en Centroamérica.

Iván Arrazola. Colaborador de Integridad Ciudadana, Doctor en estudios Científico-Sociales por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO México). Especialista en participación ciudadana, cultura de paz, democracia subnacional y gobierno abierto @ivarrcor @Integridad_AC



No te pierdas la noticias más relevantes en google noticias

Envíe un mensaje al numero 55 1140 9052 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas
Desplazamiento forzado interno en México Columnas
2021-10-27 - 01:00
Telecom en México, la competencia se acaba Columnas
2021-10-27 - 01:00
Pagar la luz Columnas
2021-10-27 - 01:00
Hodmezovasarhely Columnas
2021-10-27 - 01:00
Justicia matemática Columnas
2021-10-27 - 01:00
Son niñas, no esposas Columnas
2021-10-27 - 01:00
Tiraditos Columnas
2021-10-27 - 01:00
Balcón Público Columnas
2021-10-27 - 01:00
Línea 13 - 27 de octubre Columnas
2021-10-27 - 01:00
El momento estelar del año Columnas
2021-10-26 - 12:24
Lo que no dijo AMLO en Guerrero Columnas
2021-10-26 - 01:00
2024: Voto presencial en consulados Columnas
2021-10-26 - 01:00
+ -