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Columnas
El sector primario de México cuenta con actores estratégicos que, al abrirse al diálogo y al trabajo coordinado, logran avanzar en temas como productividad, competitividad, comercialización, exportaciones, sanidad, inocuidad, tecnología y protección al ambiente, entre otros, en beneficio de los productores, de sus comunidades, de la economía mexicana y la seguridad alimentaria del país.
Hablamos desde la cabeza del sector que es la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, al mando de Víctor Villalobos Arámbula, de sus órganos descentralizados, así como de otras secretarías y dependencias que confluyen como Conagua y Conabio, por mencionar algunas, así como las instituciones de investigación, la academia y el sector privado.
También el Poder Legislativo, que en estos momentos tiene en su cancha la discusión del Paquete Económico 2021 que envió el Ejecutivo, y cuya discusión y análisis serán importantes para respaldar, acompañar y fortalecer los esfuerzos que encabeza Agricultura desde el ámbito federal, los cuales se han visto reflejados en el crecimiento de la producción agropecuaria y pesquera, y en una mayor entrada de divisas al país, aun en épocas difíciles como la ocasionada por la pandemia.
En este escenario también tienen una participación estratégica las secretarías de agricultura de los estados. Los titulares de estas dependencias tienen sin lugar a dudas el primer pulso de las necesidades y requerimientos del sector primario. Conocemos ejemplos como el de la Secretaría de Desarrollo Rural de Puebla, encabezada por Ana Laura Altamirano Pérez, cuya administración se ha caracterizado por llevar y entregar apoyos de manera directa a los productores, con un presupuesto histórico en ese estado; o la Secretaría de Desarrollo Agropecuario de Morelos, a cargo de Katia Herrera Quevedo, quien a través de estrategias focalizadas, impulsa al sector primario estatal.
En el caso de Veracruz, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Rural, Pesca y Alimentación, con Evaristo Ovando Ramírez, registra importantes avances, pese a su reciente nombramiento, mientras que al frente de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario de Hidalgo, el también presidente de la AMSDA, Carlos Muñiz Rodríguez ha impulsado una política innovadora y de impacto a favor del estado.
En Tlaxcala, la Secretaría de Impulso Agropecuario, al mando de Rafael de la Peña Bernal, se ha propuesto apoyar de manera directa a los productores y fortalecer al campo. También las secretarías del sector en el Estado de México, Guanajuato y Sinaloa, entre otras, destacan por su trabajo directo, apoyos e impulso a las actividades primarias.
Así, la apertura, diálogo, colaboración y coordinación entre todos los actores estratégicos es fundamental para mantener e impulsar el crecimiento de la agricultura, ganadería, pesca y acuacultura del país, pero también, para actuar oportuna y eficazmente ante coyunturas como la pandemia o los desastres naturales y no dejar desprotegidos a quienes nos dan de comer.