Claudia Bolaños
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aclaró que la reciente propuesta de su gobierno para aumentar los aranceles a productos de países sin acuerdos de libre comercio, especialmente China, no tiene como objetivo complacer al presidente estadounidense Donald Trump.
Sheinbaum enfatizó que estas medidas forman parte de un "proyecto nacional" para fortalecer la economía mexicana y no responden a presiones externas. Rechazó que la iniciativa busque generar conflictos diplomáticos y aseguró que el gobierno mexicano está en comunicación con los embajadores de los países afectados, incluyendo China.
El gobierno mexicano propuso elevar los aranceles hasta un 50% en productos de sectores estratégicos como automóviles, acero, textiles y electrónicos provenientes de países sin acuerdos comerciales con México, entre ellos China, Corea del Sur, India, Indonesia, Rusia, Tailandia y Turquía.
Esta medida afectaría aproximadamente 52 mil millones de dólares en importaciones y busca proteger alrededor de 325,000 empleos en la industria nacional.
China ha expresado su oposición a estas restricciones, calificándolas de "coerción" y advirtiendo que no contribuirán a una relación económica estable.
Por su parte, Sheinbaum reiteró que México no busca conflictos con ningún país y que las decisiones se enmarcan dentro de las normas de la Organización Mundial del Comercio.
Esta propuesta se presenta en un contexto de tensiones comerciales con Estados Unidos, que ha presionado a México para reducir sus vínculos económicos con China.