Una semana después del terremoto de magnitud 7.7 que golpeó la isla de Flores, las autoridades de Indonesia confirmaron este sábado que el número de víctimas mortales ascendió a 87 y los heridos a mil 298. Además, más de 150 mil personas permanecen desplazadas debido a los daños y las réplicas que continúan afectando la región.
La Agencia de Gestión de Desastres Local (BPBD) informó que se han registrado más de 4 mil 250 réplicas desde el sismo, algunas superiores a magnitud 6, lo que ha complicado las labores de rescate y asistencia. El terremoto ocurrió el pasado sábado a las 06:00 horas locales, con epicentro a 62 kilómetros al noroeste de Ende y a una profundidad de 10 kilómetros, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
El movimiento telúrico provocó olas de hasta un metro de altura y dejó más de 17 mil viviendas con daños graves, además de decenas de miles de edificios afectados en el sudeste del archipiélago. La magnitud de la tragedia recuerda al devastador terremoto de 2004 frente a Sumatra, que desencadenó un tsunami y dejó más de 220 mil muertos en Asia y África.
Indonesia, ubicada en el Anillo de Fuego del Pacífico, enfrenta de manera recurrente desastres naturales por la intensa actividad sísmica y volcánica de la región.