La tripulación del granelero Magic Seas, de bandera liberiana y propiedad griega, se vio obligada a abandonar la embarcación tras un ataque en el Mar Rojo, frente a la costa suroccidental de Yemen. El incidente, el primero de este tipo desde abril, involucró disparos con armas ligeras, granadas propulsadas desde embarcaciones pequeñas y el impacto de drones marítimos que causaron un incendio a bordo y daños a la carga.
Según reportes de agencias internacionales de seguridad marítima, el buque comenzó a hacer aguas tras los impactos, lo que motivó la evacuación inmediata de la tripulación. A pesar de la gravedad del ataque, no se registraron personas heridas. La unidad de seguridad a bordo del barco logró derribar dos de los cuatro drones que participaron en la agresión.
Aunque ningún grupo ha reivindicado oficialmente el ataque, los analistas de seguridad marítima han señalado que el método empleado coincide con el patrón de acciones recientes atribuidas a los rebeldes hutíes. El ataque se produjo a unos 100 kilómetros al suroeste del puerto de Hodeida, en una zona bajo control de dicho grupo armado.
Este nuevo atentado eleva la tensión en una de las rutas comerciales más importantes del mundo, afectando el tránsito de mercancías a escala global. Desde inicios de año, más de 100 embarcaciones han sido atacadas en el Mar Rojo, provocando la muerte de al menos cuatro marineros y encendiendo las alertas sobre la seguridad en la región. Las autoridades internacionales evalúan nuevas medidas de protección para las rutas marítimas ante el incremento de este tipo de agresiones.