El mundo está en guerra, no hemos alcanzado los niveles de la más reciente guerra mundial finalizada en el ya lejano año de 1945, pero lo que vemos es para preocuparse.
Y es más preocupante porque estos conflictos bélicos son propiciados en gran medida por una serie se "iluminados" que han tomado el poder desde hace algunos años o recientemente, y están llevando a la humanidad a límites que ya conocemos y que no dejaron nada bueno.
El orangután naranja que despacha en la Casa Blanca ha tomado al planeta entero como laboratorio de sus traumas egocéntricos, hay de aquel que quiera enfrentarlo porque lo hace pedazos a base de arancelazos, que dicho sea de paso también son una forma de guerra, o bien los acaba por la fuerza bélica.
Pero no es el único, no olvidemos a la bestia soviética, sí sí ya sé que la Unión Soviética ya no existe, pero este señor es un fiel reflejo de aquellas épocas.
Su armamento nuclear puesto a disposición, es para preocuparse siempre, y no olvidemos que por sus pantalones decidió hace ya más de tres años invadir Ucrania.
Y qué decir del conflicto que en estos días tiene a todos en vivo, Estados Unidos en Israel contra Irán, mismo que incendia poco a poco la región. Europa está lista para entrar a la guerra, según han declarado sus diversos líderes.
La situación es delicada, basta un error, un misil desviado, una locura de uno de tantos "iluminados" que hoy gobiernan en el mundo, para que esto pueda empeorar, o derivar en algo que no queremos ni pensar.
El mundo está en guerra, no es la primera ocasión que sube la intensidad bélica, pero sí es la primera en muchas décadas que esta situación se ve impulsada por quienes se sienten tocados por la historia.
Latinoamérica es hasta ahora y em apariencia ajena, pero es un error pensar que estamos completamente al margen, para empezar lleva años siendo gobernada por "iluminados" en países clave, lo que no augura nada bueno.
Este es pues el primer legado en vida de la "era de los iluminados", desde aquellos que siguen gobernando o regresaron después de un tiempo, hasta aquellos que hoy descansan en una finca imperial custodiados por el ejército de un país, todos ellos contribuyeron al dividir a la sociedad.
Y lo peor no es todo lo anterior, sino que esto parece que será de largo aliento todavía