Hoy comienzo una nueva etapa que se empezó a gestar a partir del discurso de agradecimiento que en el Zócalo de la Ciudad de México pronunció el Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador apenas unas horas después de haber concluido una jornada electoral histórica por muchas razones, y en el que se me quedó tatuada en la mente una frase con la que llevo años comulgando: Las Benditas Redes Sociales.
Sin duda, las redes sociales, la conectividad que permiten entre personas, y el aumento en el acceso al Internet por parte de la población gracias a la reducción de los costos que tener un dispositivo y el propio servicio implican, han abierto grandes áreas de oportunidad para millones y que sin duda permitieron, en el caso del Presidente electo, capitalizando el gran descontento social que se exacerba a través de estos medios, lograr vencer las enormes barreras a nivel comunicacional que imponían todavía hace 6 y 12 años los medios tradicionales.
La facilidad con la que se propaga información, verdadera o falsa, ha generado fenómenos sociales de cambio radical sistémicos en diversas partes del mundo, y que en este pasado proceso electoral en México, no fue la excepción.
Es importante reconocer la labor que esfuerzos colectivos de diversos medios nacionales e internacionales como lo hicieron con Verificado 2018 durante las campañas electorales 2018 ayudando a que las notas falsas o “Fake News” pudieran ser identificadas y desmentidas, aunque la abrumadora cantidad de ellas y la realidad de que lo negativo tiene mayor alcance que lo positivo cuando se viraliza parecía superar su efectividad.
Benditas o malditas, las redes sociales pueden ser utilizadas para construir o destruir de manera prácticamente instantánea la reputación de un personaje o una marca, y el ciudadano es influenciado por ellas para formar una opinión y tomar decisiones.
En este espacio semanal, y con la colaboración de otros expertos en comunicación estaré compartiendo contigo un análisis de lo que se dice en las redes, su impacto, su veracidad, y lo que las mismas redes dicen de nosotros como sociedad.
Sin duda, México hoy vive una gran transformación. Un cambio profundo es la esperanza de toda la nación, y el cambio está en manos de nosotros como ciudadanos, con mayor participación y mejor información.
¿Qué tipo de cambio queremos? ¿Seremos participes o meros espectadores? Eso lo veremos.
Abramos la discusión y participemos de forma propositiva por el bien de nuestro querido México, más allá de nuestras diferencias encontrando coincidencias, podremos cambiarle el rostro y destino a nuestro país.
Para eso estamos con información, réplica y Contra Réplica. Bienvenidos.