El índice de precios al consumidor en México ha experimentado una significativa desaceleración, marcando su mayor retroceso en más de dos años, según datos revelados por el Instituto de Estadística y Geografía (Inegi). Esta noticia es un indicio alentador para la segunda economía de Latinoamérica.
En la primera quincena de julio, la tasa de inflación interanual en México alcanzó un 4.79%, su nivel más bajo desde marzo de 2021. Aunque sigue por encima del objetivo del banco central, que es del 3%, esta disminución es una señal positiva de estabilidad económica.
La cifra registrada también superó ligeramente las estimaciones de la mayoría de los economistas encuestados por Reuters, quienes habían previsto una tasa del 4.77%.
Además, el índice subyacente, considerado un mejor indicador para medir la trayectoria de los precios al eliminar productos de alta volatilidad, experimentó un incremento del 0.24% en comparación con el mes anterior, durante la primera mitad de julio.
En términos interanuales, la tasa subyacente cayó al 6.76% en el mismo período, mientras que las previsiones de los economistas apuntaban a una inflación subyacente del 6.73%.
El Banco de México, en respuesta a estos datos, mantuvo su tasa de interés de referencia en un 11.25%, por segunda vez consecutiva, el mes pasado. Los miembros de la junta señalaron que están atentos a la evolución de la inflación antes de tomar futuras decisiones.