Petróleos Mexicanos (Pemex) reportó una disminución de 70 por ciento en sus ganancias durante el segundo trimestre del año, a pesar del incremento en el procesamiento de crudo en sus refinerías, de acuerdo con sus resultados financieros.
La empresa productiva del Estado registró una baja en sus utilidades respecto al mismo periodo previo, en un contexto marcado por factores que impactaron sus ingresos y operación financiera. La reducción ocurrió pese a que el Sistema Nacional de Refinación aumentó el volumen de crudo procesado, como parte de la estrategia para fortalecer la producción de combustibles nacionales.
Durante el periodo reportado, Pemex mantuvo una tendencia de mayor actividad en sus instalaciones de refinación, impulsada principalmente por el desempeño de la refinería Olmeca y mejoras operativas en otras plantas del sistema.
El incremento en el procesamiento de petróleo tuvo como objetivo elevar la producción de petrolíferos de mayor valor, como gasolinas, diésel y turbosina, además de reducir la dependencia de combustibles importados.
Sin embargo, estos avances operativos no se reflejaron en un crecimiento proporcional de las ganancias de la compañía, debido a las condiciones financieras que enfrentó durante el trimestre.
Pemex continúa con acciones enfocadas en fortalecer su situación financiera y operativa, mediante ajustes administrativos, reducción de costos y el impulso a la capacidad de refinación nacional.