La relación entre México y Yugoslavia-Serbia se caracterizó por compartir posiciones en los organismos internacionales como ONU dentro del Movimiento de los Países No Alineados y el respeto a nuestra soberanía durante la cruenta guerra de Kosovo con un resultado impuesto en contra de los intereses nacionales y desde el exterior por la administración demócrata del presidente William Clinton. Por ello apuntó en entrevista exclusiva para ContraRéplica el director del Centro para la Estabilidad Social, asesor de la Secretaría General del Ministerio de Relaciones Exteriores de Serbia Aleksandar Gajić reconocemos que la actual Serbia se entiende mejor con los gobiernos republicanos en este caso el presidente Donald Trump y nuestro mensaje al mundo es qué "jamás renunciaremos a afirmar qué Kosovo es Serbia"
¿Cuál es el estado de las relaciones entre México la ex Yugoslavia y actual Serbia?
Las relaciones diplomáticas entre Yugoslavia y México se establecieron el 24 de mayo de 1946. Durante la era yugoslava fueron intensas y realizamos varias visitas oficiales de alto nivel. Por ejemplo, el presidente Adolfo López Mateos visitó Yugoslavia en la primavera de 1963 y, unos meses después, en el otoño de ese mismo año, el presidente Josip BrozTito a México. Posteriormente en 1976 Tito volvió a arribar a México y Aquellos fueron hitos históricos relevantes para nosotros.
¿Cómo juzgará la historia al Mariscal Josip Broz Tito?
Para ser honesto, Tito fue un líder muy fuerte. Como historiador, discrepo con él en muchas cosas, pero no puedo decir que haya sido un líder débil; fue una figura de gran peso.
¿Cuales fueron sus principales logros durante el período de la República Federativa de Yugoslavia?
Durante el periodo yugoslavo lo fue el Movimiento de Países No Alineados, creado y fundado en Belgrado el 1 de septiembre de 1961, donde Tito fue una de las figuras clave.
¿Cuál fue su error en el proceso de desintegración de la ex Yugoslavia?
Sin embargo, sí tiene responsabilidad en la eventual disolución de Yugoslavia, especialmente porque respaldó la Constitución de 1974. Muchas de las disposiciones definidas en esa carta magna crearon el marco propicio para el posterior separatismo en la región. No importa que los serbios hayan ganado; aceptaron a los croatas, eslovenos, bosnios e incluso más tarde a los macedonios y que al final éramos iguales y hermanos en un mismo país.
¿Qué sucedió en los 90s con la guerra de Bosnia Herzegovina?
Pero durante los años 90 fuimos engañados: declararon su independencia y Yugoslavia colapsó. Ahora luchamos por nuestro legado y por mejorar la posición de nuestro pueblo en la región en la República Srpska, en Montenegro y en Croacia, donde los serbios están bajo una gran presión.
¿Piensa que Serbia no enfrentará dificultades en los años por venir y se mantendrá unida a diferencia de lo que ocurrió en los años 90 como cuáles son las posibilidades de que Serbia sea hoy un país fuerte, con el nacionalismo como vanguardia, sin sufrir las crisis que desmembró a la ex República Federativa de Yugoslavia?
Lo fuimos, y creo que seremos aún más fuertes de lo que somos hoy. Considero que somos patriotas; amamos a nuestro país, a nuestra gente, nuestras tradiciones y nuestra historia cultural. Lucharemos en el futuro por nuestros derecho a vivir en el mismo país. Así como los mexicanos viven en un solo país, creo firmemente que todos los serbios tenemos el derecho de vivir en una misma patria. Contamos con ese país durante los 80, de 1918 a 1991, y alguien nos lo quitó. Confío en que mi generación, o las posteriores, recuperarán todo lo que nos quitaron, incluyendo Kosovo.
¿Cuál es el valor histórico para Serbia de restituir para su soberanía a Kosovo?
Kosovo es parte de Serbia; es la columna vertebral de nuestra historia y me gustaría agregar algo. Tenemos una frase muy interesante y significativa para nuestro pueblo: cuando nos saludamos, decimos "Nos vemos el próximo año en Prizren". Prizren es la segunda ciudad más grande de Kosovo y Metohija, y esa expresión significa que el próximo año nos reencontraremos ahí.
¿Cómo tratará la historia a los colegas periodistas y su servidor quienes en 1996 no solo atendimos una invitación a Belgrado para conocer su programa de recuperación del conflicto de la guerra de Bosnia sino qué bajo el mando del presidente de la entonces Serbia y Montenegro el extinto Slodoban Milosevic le estrechamos la mano y esa fue una buena acción o no, según su propia visión y sus estudios sobre la vida de Milosevich?
Creo que fue un buena acción porque usted nos apoyaron durante un periodo en el que nos encontramos bajo sanciones y atravesábamos momentos sumamente difíciles en nuestra historia durante los años 90. Estoy seguro de que al menos un historiador escribirá de manera muy favorable sobre ese gesto. Por eso mismo ahora Serbia también quiere estrechar esa mano
¿Existe algún comentario final que desee agregar?
Pasaré los próximos días aquí en México y sé que disfrutaré mucho mi estancia. Cuando regrese a Serbia, explicaré que al final somos iguales como hermanos y solo perseguimos el ideal de mejorar la condición de nuestros pueblos fortaleciéndolos con un renovado nacionalismo de vanguardia.