Ocho de septiembre y el Gobierno Federal extiende a legisladores el PAQUETE ECONÓMICO. No tendrá ninguna complicación para sacarlo adelante cuando los “Morenos” tienen todo los sarténes tomados por el mango.
El Gobierno entrega los criterios de política económica, la iniciativa de Ley de Ingresos para el ejercicio fiscal 2026 y el Presupuesto de Egresos para el año entrante. Los legisladores tendrán que analizar el planteamiento económico del Poder Ejecutivo, votarlo para que el Gobierno trabaje en el 2026.
A mi me parece significativo el que se haya filtrado intencionalmente en el diario La Jornada el pasado sábado que el gobierno tiene intenciones de retirar el privilegio fiscal a los bancos impidiéndoles que puedan deducir sus aportaciones al IPAB lo que implica potencialmente un ingreso de recaudación de 10 mil millones de pesos.
El gobierno no lo va a “vender” así pero, en la práctica se trata de una pequeña reforma fiscal que le propiciará un ingreso que no tenia considerado antes. Si se toman esa licencia pequeña en lesión de los intereses bancarios, nada impide que puedan hacer algún otro ajuste como pudiera ser, tan solo para citar un ejemplo supuesto, que no haya marcos de deducibilidad en la compra de autos que tengan menores emisiones de contaminantes o bien que sean menores a otros autos.
Las renuncias recaudatorias, según documentos de la Cámara de Diputados rondarán este año en 1.5 billones de pesos equivalente porcentual al 4.2 por ciento del PIB, una cantidad muy importante como para pensar muy seriamente la NECESIDAD de darle un “llegue” a esos renglones que representan impuestos que deja de recaudar un gobierno con una enorme necesidad de tener mas dinero el año entrante.
Los compromisos para corregir ese tremendo déficit fiscal que ejerció irresponsablemente el sexenio previo demandó sacrificios franciscanos en este 2025 y por ende una tasa de crecimiento relativamente cercana al 1 por ciento, pero no podemos perder de vista que el exceso administrativo del 2024 tenía facturas tanto para este 2025 como para el 2026.
Y el gobierno ve con lupa de dónde puede sacar más “lana”. Los banqueros se quejarán en silencio. En realidad no les fue mál durante el gobierno del mandatario anterior. Datos oficiales señalan que las ganancias de los bancos entre 2019 y 2024 sumaron un billón 246 mil 438 mdp. Nada mal. No habrá en registros históricos mejor rendimiento conseguido por los bancos trabajando en México.
Han conseguido ese nivel de ganancias porque han sabido maniobrar con poco riesgo y bien haría el gobierno si trabaja con ellos para obtener algunos gramos más de crédito sobre todo donde la estrategia gubernamental señale como necesario.
El equipo de la Presidenta con A debe reconocer que una REFORMA HACENDARIA PROGRESIVA le hubiese dado margen de maniobra importante. El compromiso en su área de beneficios sociales ha sido muy agresiva y no digo con esto que ello sea malo sino que le forza a tener garantía en los ingresos para mantenerlos sin sacrificios crecientes.
HOY, vea éstos números, hoy el gobierno destina más dinero a las pensiones contributivas o no que a los presupuestos JUNTOS a SALUD Y EDUCACIÓN.
El presupuesto a pensiones ha crecido entre 2017 y 2025, primer semestre, 93% mientras que los presupuestos juntos a Salud y Educación lo hicieron en 9 por ciento. Si tomamos en cuenta el proceso inflacionario en el período , de 47.8% nos daremos cuenta que los presupuestos a las pensiones crecieron mientras que los relativos a la salud y educación redujeron su peso en la labor presupuestaria.
Tons qué Presidenta… unos cambios a la política fiscal al menos, ¿verdad banqueros? Del paquete social al paquete fiscal.