Karim Oviedo Ramírez, presidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios A.C. (AMPI), dio a conocer la edición 54 del Congreso Internacional Inmobiliario, que se celebrará por primera vez en Chihuahua del 21 al 24 de octubre próximo.
Durante una conferencia de prensa, señaló que el evento reunirá a cerca de mil especialistas del ramo, quienes podrán establecer vínculos de negocio y actualización profesional. Destacó que este encuentro “insignia” de AMPI contará con conferencias magistrales, un panel internacional y la presencia de marcas relevantes en el mercado, con un enfoque en innovación, tecnología y mejores prácticas.
Principales desafíos del sector inmobiliario
Oviedo Ramírez expuso que la industria enfrenta el encarecimiento de la vivienda y tasas hipotecarias aún elevadas. Explicó que, en el primer trimestre de 2025, los precios de la vivienda aumentaron 8.2% anual: la usada en 8.3% y la nueva en 8.0%, cifras superiores a la inflación de abril (3.9%).
“En 2024 ya veíamos variaciones de dos dígitos en nueva (+10.3%) y 9.1% en usada, según SHF. Esto confirma una presión sostenida”, indicó.
Detalló que este escenario ha derivado en operaciones con montos más altos, mayor peso de la vivienda usada, plazos de comercialización más largos y necesidad de asesoría especializada para concretar créditos.
Producción limitada de vivienda nueva
El dirigente de AMPI señaló que la baja producción de vivienda nueva se mantiene como una constante. Recordó que en 2024 se alcanzó el nivel más bajo en una década con 128,147 unidades registradas en el Registro Único de Vivienda (RUV). En el primer trimestre de 2025 la caída continuó (-1.4% anual), aunque con señales de desaceleración.
Frente a este panorama, la vivienda usada ha tomado mayor relevancia en el mercado: “En 2024 las operaciones con hipoteca fueron ~62.8% vivienda usada vs 37.2% de vivienda nueva; en el 1er trimestre del 2025 el share usado se mantuvo arriba de 60%”.
Debate sobre el Bando Uno y la gentrificación
En torno a la propuesta de rentas justas en la Ciudad de México, Oviedo Ramírez consideró necesario revisar el alcance de la regulación. “El Gobierno capitalino ha planteado una Ley de Rentas Justas y reformas para frenar aumentos ‘excesivos’, con foros y participación vecinal”, explicó.
No obstante, advirtió que “los topes generalizados pueden reducir la oferta formal, trasladar unidades al mercado informal o a alquiler temporal y desincentivar nueva inversión (sobre todo en renta institucional)”. Por ello, planteó alternativas como incentivos fiscales, densificación en zonas con transporte, mayor certidumbre normativa, desarrollo de vivienda social y transparencia en los datos del mercado.
“En síntesis: atacar la escasez (oferta) y focalizar apoyos funciona mejor que congelar precios de forma amplia. Las experiencias internacionales muestran que controles duros prolongados reducen la producción neta y el mantenimiento; el riesgo en CDMX sería similar”, puntualizó.
Propuestas para el Programa de Vivienda del Bienestar
Finalmente, el presidente de AMPI refrendó el apoyo al enfoque del derecho a la vivienda y a la atención prioritaria de la población vulnerable. Sin embargo, recomendó medidas para fortalecer el Programa de Vivienda del Bienestar, entre ellas:
- Coinversión público-privada con reglas claras y contratos de largo plazo.
- Creación de bancos de suelo y reconversión de predios subutilizados.
- Simplificación administrativa mediante ventanilla única digital.
- Uso de sistemas constructivos industrializados que reduzcan costos.
- Recuperación de vivienda abandonada bajo esquemas habitables y conectados.
- Fortalecimiento del financiamiento en colaboración con Infonavit, Fovissste y banca privada.
Con estas propuestas, dijo, se busca impulsar la producción de vivienda asequible y atender de forma estructural las necesidades del mercado inmobiliario en México.