Un informe final publicado este martes por la Guardia Costera de Estados Unidos responsabiliza a la empresa OceanGate por la implosión del sumergible Titán, ocurrida en junio de 2023 durante una expedición hacia los restos del Titanic. Según las conclusiones del documento, la compañía habría incumplido protocolos básicos de ingeniería, seguridad, pruebas y mantenimiento, lo que derivó en la tragedia que cobró la vida de cinco personas.
El Titán, una nave de aproximadamente 6.5 metros de largo, se sumergió el 18 de junio de 2023 con la finalidad de explorar los restos del Titanic. Se esperaba su regreso a la superficie siete horas más tarde; sin embargo, la embarcación implosionó durante la expedición. Entre las víctimas se encontraban Stockton Rush, director ejecutivo de OceanGate; el experto francés Paul-Henri Nargeolet, de 77 años; el empresario británico Hamish Harding; el magnate pakistaní-británico Shahzada Dawood y su hijo Suleman Dawood.
Los restos del sumergible fueron hallados en el lecho marino, a cerca de 4.000 metros de profundidad. Tanto autoridades canadienses como estadounidenses iniciaron investigaciones para esclarecer las causas del siniestro.
La Guardia Costera identificó como “el factor causal principal” del accidente el “incumplimiento de los protocolos de ingeniería establecidos para la seguridad, las pruebas y el mantenimiento” por parte de OceanGate. Además, el informe señala que la compañía recurrió a “tácticas de intimidación para evadir el cumplimiento del reglamento”.
De acuerdo con el mismo documento, OceanGate promovía un entorno laboral hostil y ejercía presión sobre empleados y contratistas para evitar que manifestaran inquietudes en torno a la seguridad de la nave. También se advierte que la empresa continuó operando el Titán a pesar de haber registrado “una serie de incidentes” que afectaron al casco y otros componentes del sumergible “sin evaluarlo ni inspeccionarlo adecuadamente”.
Asimismo, se identificaron deficiencias en el diseño del casco de fibra de carbono, lo que comprometió su integridad estructural y contribuyó al fatal desenlace.
Los pasajeros habían pagado 250.000 dólares cada uno para participar en la inmersión hacia el sitio donde descansa el Titanic, hundido en 1912 durante su viaje inaugural de Southampton a Nueva York. El naufragio del transatlántico dejó cerca de 1.500 víctimas entre los 2.224 pasajeros y tripulantes a bordo.
Desde su descubrimiento en 1985, a unos 650 kilómetros de la costa canadiense, los restos del Titanic han sido objeto de visitas por parte de exploradores, turistas y buscadores de tesoros.