La seguridad de las y los habitantes de la Ciudad de México en la vía pública es un pilar fundamental para garantizar el ejercicio pleno de los derechos a la movilidad, la seguridad y el acceso a espacios públicos seguros.
En este contexto, las tapas y mufas de las instalaciones eléctricas, propiedad de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), constituyen elementos esenciales para el suministro eléctrico en la ciudad.
Sin embargo, estas instalaciones colocadas de manera inadecuada o su falta de mantenimiento, lejos de representar un servicio de calidad que beneficie a la ciudadanía, puede llegar a representar un riesgo.
Esto puede generar accidentes que afectan a toda la ciudadanía, pero especialmente a grupos vulnerables como personas adultas mayores, con discapacidad o en situación de movilidad reducida.
De acuerdo con el Sistema Unificado de Atención Ciudadana de la Ciudad de México, en 2024 se registraron aproximadamente 250 quejas relacionadas con tapas de servicios públicos en mal estado, de las cuales una proporción significativa corresponde a instalaciones de la CFE.
La mayoría de las denuncias se concentran en alcaldías como Cuauhtémoc, Iztapalapa, Gustavo A. Madero y Álvaro Obregón, las cuales señalan tapas sueltas, desniveladas, rotas o ausentes, lo que constituye un peligro constante para los transeúntes en zonas de alta afluencia peatonal.
Un caso emblemático ocurrió en la colonia Roma, alcaldía Cuauhtémoc, donde una persona adulta mayor sufrió una fractura de cadera tras tropezar con una tapa desprendida, evidenciando las consecuencias humanas y económicas de esta problemática.
Estos incidentes no solo generan costos médicos y legales, sino que también afectan la calidad de vida de las víctimas y sus familias, con gastos estimados de hasta 100 mil pesos por caso en hospitales públicos, según datos del sector salud.
El Atlas de Riesgos de la Ciudad de México (2023), elaborado por la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC), identifica los riesgos antropogénicos en la vía pública, incluyendo la infraestructura eléctrica en mal estado, como una de las principales amenazas para la seguridad peatonal.
Por su parte, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) reportó en 2023 un incremento del 12 por ciento en accidentes peatonales asociados a infraestructura urbana deficiente.
Organizaciones civiles, como Caminantes Seguros CDMX, han reportado en 2024 que el 18 por ciento de las denuncias ciudadanas sobre infraestructura peatonal se refieren a tapas de servicios públicos, con una proporción significativa atribuida a la CFE.
A pesar de esta problemática, no se han identificado programas específicos de la CFE en 2024-2025 para abordar esta problemática en la Ciudad de México, lo que evidencia una laguna en la implementación de medidas preventivas.
En virtud de lo anterior, la persona titular de la Secretaría de Gestión de Riesgos y Protección Civil deberá solicitar a la Comisión Federal de Electricidad la revisión exhaustiva de las tapas y mufas de la vía pública en la Ciudad de México, con el objetivo de prevenir accidentes, proteger la integridad de las personas y fortalecer la seguridad en el espacio público, en beneficio de toda la ciudadanía.
La prevención es uno de los ejes rectores de esta dependencia capitalina, por lo que es necesario realice esta coordinación con la dependencia federal para así evitar acciones reactivas después de registrados los accidentes.