La senadora morenista Citlalli Hernández regresó a su escaño en la Cámara Alta justo cuando se discutió la Ley Minera, en el apartado de la nacionalización del Litio y como casualidades no hay en política, la también secretaria general del partido oficial, retornó al Senado solo por un rato, para cobrar revancha, porque no fue aprobada el pasado Domingo de Resurrección la Reforma Eléctrica y esa es una herida muy profunda que tienen los militantes del partido oficial; los del ala más radical, de ahí que desplegaran una campaña en la que califican de “traidores a la Patria” a los legisladores de la oposición.
Perteneciente al grupo más radical de Morena, la legisladora Hernández planeó como estrategia la única que sabe: polarizar y enfrentarse con la oposición, como ocurrió durante la sesión que se llevó a cabo en la Cámara de Diputados.
Otras senadoras, como Lucía Trasviña, contribuyeron a la causa de Citlalli Hernández y se dedicaron a insultar y provocar a la oposición. Quizás la legisladora que hace tres años, acusó haber sido víctima de un atentado con una supuesta “bomba” en un libro, supuso que habría toma de tribuna y puede que hasta se llegaría a las manos, pero el pronóstico de los morenistas radicales, falló porque se topó con una lección de cortesía legislativa impartida por el coordinador de esta bancada, Ricardo Monreal Ávila.
Y el senador zacatecano diseñó una estrategia para evitar cualquier polarizante acción por parte de los morenistas radicales y esta consistió en que, a diferencia de la Cámara de Diputados, donde las posturas se enfrentaron y la oposición abandonó el recinto en la discusión de la Ley Minera porque ésta se aprobó vía “fast-track”, en el Senado hubo más apertura por parte de la fracción parlamentaria mayoritaria, -salvo los radicales-, lo que propició el debate.
En el inicio de esta jornada, el senador Monreal había declarado que en esa instancia legislativa no había tanta prisa por la aprobación de la Ley Minera y se darían su tiempo, lo que le permitió negociar con el resto de las fracciones parlamentarias, así que nuevamente a diferencia de lo que ocurrió en el Palacio Legislativo de San Lázaro, no hubo gritos ni provocaciones cuando el bloque opositor abandonó la sesión; en la Cámara Alta se dio el debate, de tal suerte que las bancadas del PRD y el PRI, votaron en abstención; el PAN en contra y Movimiento Ciudadano votó con Morena, bajo la constante de que en un debate legislativo, debe privar el respeto a la postura del otro así como la tolerancia.
Al final de la sesión, hubo un áspero intercambio entre Citlalli Hernández y la senadora panista Lilly Téllez, pero puede concluirse que la secretaria general de Morena, tendrá que irse por donde vino.
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