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Columnas
Transcurridas las elecciones del 2 de junio, hay preocupación preferentemente entre el empresariado y los mercados porque pueda salir adelante el famoso Plan “C” que planteó el presidente Andrés Manuel López Obrador y que contempla la reforma al poder Judicial y la reforma energética, entre otras porque Morena y sus aliados obtuvieron “carro completo” luego de la jornada electoral y con la mayoría calificada que les otorgó electorado en la Cámara de Diputados, el oficialismo puede sacar adelante todas las iniciativas que le presenten.
Inmediatamente transcurridos los comicios, la Iniciativa Privada ofreció a Claudia Sheinbaum diálogo. Organizaciones empresariales como el Consejo Nacional Agropecuario, (CNA); la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México (Canaco CDMX); el Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación (Index); la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur) y el Consejo Coordinador Empresarial, (CCE), entre otras, luego de felicitar a la futura presidenta de México, le pidieron reunirse con ella y le adelantaron muchos de los problemas a los que se han enfrentado a lo largo de la actual administración al tiempo en que confiaron que el primero de octubre se podrá dar “vuelta a la página” y empezarán negociaciones desde cero.
Así, ante la amenaza del Plan “C”, el empresariado será el único capaz de convertirse en un necesario e indispensable contrapeso porque hasta el momento, la intención continúa siendo acabar con los organismos autónomos y atar de manos al Poder Judicial.
En este sentido, conviene recordar que en las elecciones del 2018, en los diversos análisis que se realizaron después de dichos comicios, partiendo de la premisa de que la escolaridad y el ingreso están correlacionados y por ello mostraron una misma tendencia, ciudadanía de más ingresos y escolaridad votaron, en ese entonces por un candidato calificado de representante de la izquierda.
Seis años después y de acuerdo a los resultados de un estudio de la organización “Saber Votar”, que encabeza Guillermo Torres Quiroz, detalló que fueron las clases medias bajas las que optaron por sufragar por Claudia Sheinbaum, pero nunca hicieron pública su preferencia porque les daba vergüenza manifestar su preferencia y es ahí donde el voto oculto que se creía era para Xóchitl Gálvez, terminó por irse a Morena.
Otro factor que sorprende es que buena parte de los votos a favor de la candidata presidencial de Morena, no fueron porque es mujer y manifestando esta preferencia se estaría a favor de la corriente feminista, sino porque Sheinbaum Pardo tenía y tiene tras de sí la figura del presidente López Obrador.