Pareciera que la actividad del Popocatépetl es ya normal para las personas que viven y transitan por la zona cercana al volcán, pero la realidad es que recientemente, y con base en los últimos reportes oficiales, ha incrementado su actividad llegando a la alerta "Volcánica Amarillo Fase 3", haciendo común la caída de ceniza y propiciando que la población use cubrebocas. Ya no sólo para como un hábito que dejó el Covid-19, sino como una medida de prevención ante las posibles afectaciones que podría causar la inhalación de ceniza.
A pesar de que las imágenes que podemos ver circulando en medios de comunicación y redes sociales son impresionantes, y nos permiten ver con detalle la actividad del Popocatépetl, también es fundamental saber que la población debe tomar conciencia de las medidas necesarias para prevenir enfermedades propiciadas en este momento por las cenizas, siendo principalmente atacados los ojos y las vías respiratorias.
Debemos tomar en cuenta que al exponerse sin ningún tipo de protección, podría causar inflamación del tracto respiratorio, lo que provocaría reducir la capacidad respiratoria y complicaciones para realizar actividades cotidianas. Otros síntomas que presentan los pacientes son: irritación ocular, lagrimeo o secreción pegajosa, sensación de un cuerpo extraño en el ojo, escurrimiento nasal, tos constante, picazón en la garganta, conjuntivitis aguda o la inflamación del saco que rodea la conjuntiva del globo ocular, irritación de la piel y síntomas severos de bronquitis.
Debemos tomar en cuenta que las partículas de ceniza y la espesura pueden disminuir exponencialmente al aumentar la distancia desde el volcán. Siendo que las partículas más pequeñas agreden los alvéolos y las más grandes se quedan en las zonas respiratorias más elevadas, como las nasales y la garganta. Así que el diagnóstico de cada paciente será diferente dependiendo de los diferentes factores, como la distancia, cantidad de ceniza aspirada, concentración de las partículas en el aire, frecuencia y duración de la exposición, los gases volcánicos o aerosoles mezclados con las cenizas, y las condiciones meteorológicas. Tomando en cuenta que un factor importante que no podemos dejar pasar por alto es si el afectado padece de enfermedades crónicas, especialmente si estas son respiratorias.
Como medidas de precaución, es recomendable usar cubrebocas, careta o gafas protectoras, evitar actividades al aire libre, mantener la calma ante algún malestar, no automedicarse y limpiar la nariz con agua natural o agua de mar en spray. Lo más importante es seguir las indicaciones de protección civil y las autoridades competentes.
El consejo para todos los que viven en zonas donde llega la caída de ceniza del Popo, es tener cuidado con los alimentos que consumen, ya que si algunos de estos fueron expuestos a este material podrían tener consecuencias en la salud, y siempre mantener contacto con su médico de confianza. Prevenir es la mejor manera de cuidar la salud.