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Juan José Rodríguez Medina, El Tigre.

Juan José Rodríguez Medina, El Tigre.

Columnas lunes 06 de diciembre de 2021 -

Hoy arrancamos este espacio informativo en el que semana a semana se habrá de hablar de personajes o temas de nuestra sociedad potosina. El Dedo Flamígero es una columna que observa y recopila información que han generado actores políticos y sociales en la entidad.

La información que aquí se vierte se genera en la historia informativa de nuestra entidad y de la actualización del proceder de los personajes que aquí se mencionen.

El polémico personaje de hoy es nada más ni nada menos que Juan José Rodríguez Medina, conocido como El Tigre. Ese mote le fue impuesto, según nos cuentan, en referencia al personaje aquel que, protagonista de una de las historias más representativas de nuestro México, el famoso Tigre de Santa Julia, es recordado en mayor medida porque fue aprehendido en penosas condiciones, cuando realizaba sus necesidades fisiológicas. Y don Juan José es conocido porque con mucha frecuencia lo sorprenden en circunstancias similares. La diferencia es que en la historia original el Tigre de Santa Julia es conocido por ser un delincuente generoso (parte de lo que robaba lo entregaba a los pobres); obviamente esto no hace referencia a El Tigre potosino, para él, como dice el refrán, lo caído, caído.

Juan José Rodríguez, nacido en cuna humilde, se hizo reportero y logró a través de sus malsanas habilidades escalar en diferentes niveles del ámbito gubernamental y de elección popular en nuestro estado, bajo el cobijo del viejo régimen panista o priista. En su momento, El Tigre potosino se declaró priista por convicción, militante de ese partido, de donde surge aquel refrán muy lamentable que dice “el que no transa no avanza” y parece ser que uno de sus mejores pupilos es este siniestro personaje, cuyo nivel educativo fue reconocido por diversos medios en el año 2015, cuando después de muchísimos años logró concluir la primaria.

En los corrillos políticos y periodísticos se cuenta ahora que Juan José Rodríguez es un hombre que amasó una gran fortuna mediante triquiñuelas y corruptelas instrumentadas durante su gestión como servidor público.

Lo consideran el chafirete más importante del estado y no precisamente por desarrollar esa digna actividad. Se le conoce como el chafirete mayor por la cantidad de taxis de los que se hizo durante su paso por los cargos públicos que ostentó, pero dicen que lo suyo, lo suyo, lo suyo es el chayote. Y claro, El Tigre, que se benefició con recursos del erario durante décadas, hoy añora esos tiempos de saqueo. Contará la leyenda algún día que incluso en su añoranza lo vieron llorar.

Es un activista político que utiliza su pluma para denostar a quienes no sucumben a la extorsión a la que está acostumbrado, ya que con gran facilidad busca el desprestigio de sus adversarios políticos. Ha sido acusado por sus propios compañeros de partido de participar en cochupos, lo han señalado por servil y ambicioso, sin escrúpulos y sin una verdadera convicción ideológicaLo importante para él es amasar fortunas a costa de lo que sea.

Desde hace unos años atrás este inefable personaje trae un pleito cazado con la administración gallardista. Aún se recuerda su cara sonriente cuando de forma mensual salía del ayuntamiento. Acaso se le olvida que la memoria de la historia es inalterable cuando los hechos son contundentes, porque durante mucho tiempo no tuvo empacho en que uno de sus hijos formara parte del gobierno gallardista.

Hoy mediante sus columna pretende intimidar con denostaciones a sus adversarios políticos. El Tigre es más operador político que periodista, lo que escribe tiene un interés basado en esa confrontación. Solo habría que recordar que algunas responsabilidades como servidor público durante su gestión no pierden vigencia legal, y que para muchos, por lo menos informativamente, valdría la pena conocer el origen exacto de su hoy incalculable fortuna.


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