La economía mejorará, los beneficios serán mayores para todos y viviremos en un mejor país, éstas y más linduras ha prometido Donald Trump y su equipo económico-financiero, pero la necia y terca realidad muestra lo que enfrentan millones de estadounidenses que sufren cada vez que van al supermercado.
Algunos de los comercios minoristas más importantes, como Walmart y Home Depot, han publicado sus resultados financieros en las últimas semanas informando a los inversores en Wall Street sobre cómo han respondido ellos y sus clientes a la ola de aranceles aprobados por el presidente Trump.
¿La conclusión? Los costos derivados de las tarifas están aumentando para los comercios minoristas que se han mostrado creativos para evitar subidas generalizadas de los precios.
Los directamente afectados, como siempre, los consumidores.
El gasto de los consumidores se ha mantenido fuerte hasta ahora, y el impacto del aumento de los aranceles no ha sido tan grave como temían algunas empresas en primavera, esto en mucho por el trabajo de muchos los ejecutivos del sector minorista que se han mostrado cautelosos con sus pedidos, inventarios y ofertas en piso, con la intención de que las alzas sean lo menos agresivas.
A mediados de la semana pasada, John David Raine, director financiero de Walmart, dio una amplia entrevista a la cadena de televisión CNBC en la que explicó que las alzas de precios en verano no fueron tan impactantes debido a las ofertas y promociones que se fueron administrando para mantener al mayor número de clientes posibles.
Incluso mencionó que los fabricantes, los productores y empresarios han participado en una estrategia conjunta para elevar lo menos posible los precios de sus diversos productos.
La televisora destacó a lo largo del día una idea central expresada por Rainey…” “sin duda hay áreas en las que hemos absorbido por completo el impacto del aumento de los aranceles”, pero también las hay en las que hemos tenido que trasladar parte de esos costos buscando mantener los precios lo más bajos posible”.
Sin duda que la iniciativa privada y el gobierno están trabajando en favor del consumidor, pero la pregunta es ¿hasta cuándo seguirán?
Un gran número de consumidores han tenido que variar sus hábitos de compra al volverse más selectivos y buscar alternativas para cubrir sus necesidades, de ahí el aumento de productos similares o marcas genéricas que ofrecen precios más bajos.
Walmart, por ejemplo, reporta que las ventas de artículos de marca propia, que suelen ser más baratos que otras, se mantuvieron prácticamente estables además señalan que los clientes optan por envases más pequeños con precios más accesibles.
Como una constante podemos ver que menores ganancias parece ser lo de hoy para las partes que participan en el cambiante mundo comercial.
@ncar7