Tal como lo esperaba el mercado, la Fed determinó este miércoles pasado no aumentar su tasa de interés, dejándola en un rango de entre 5.0 a 5.25 por ciento.
El movimiento estaba totalmente descontado por los mercados, que daban una probabilidad de 90 por ciento a favor de la llamada "pausa monetaria".
La pausa significa eso, perdón por la obviedad pero en materia de política monetaria siempre es mejor decir las cosas aunque sean demasiado obvias.
Sin embargo, en su llamada "hoja de ruta", es decir de expectativas futuras, hay noticias relevantes.
La Fed dejó claro que muy probablemente no se han terminado los aumentos en las tasas de interés; de hecho, prevé dos incrementos más este año.
La Fed pone así sobre la mesa un ajuste extra de 50 puntos básicos para este año, es decir el equivalente a dos subidas más de 25 puntos básicos cada una.
Según la propia Fed, el techo para las tasas de interés al cierre de 2023 se moverá en un rango de entre 5.5 a 5.75 por ciento.
Con este nivel teórico de cierre, además se confirma que este año definitivamente la Fed no bajará la tasa de interés este año, tal como algunos analistas lo especulaban.
Posteriormente, el presidente de la Reserva Federal explicó en su rueda de prensa posterior que, aunque ahora no toquen los tipos, "casi todos los participantes creemos que será apropiado aumentarlos un poco más este mismo 2023" y más tarde ha añadido que "nos hemos acercado mucho más a ese destino".
Sin embargo, Jerome Powell defiende que ya se han incrementado las tasas en 500 puntos base, y debido a las turbulencias por la caída de la banca comercial regional, la Fed desea tener más información, ese es el objetivo del banco central.
Powell se refiere a la posibilidad de que regresen las alzas de tasas, pero ha matizado que no hay un plan fijo.
Por su parte, el presidente estadounidense afirmó que si la economía no evoluciona según lo proyectado, el camino de la política monetaria se ajustará según correspa.
La última vez que los miembros de la Fed se posicionaron en el tema de las tasas de interes, la mayoría situaron el techo en su nivel actual, es decir en el rango de 5.0% a 5.25%.
Si la Fed confirma la expectativa de que volverá a subir las tasas de interés, es probable que lo haga en la reunión de julio próximo.
Es decir, El llamado "periodo de evaluación" duró realmente poco, solamente un mes.
Lo anterior obedece a la fragilidad del momento actual, que obliga a vigilar mes a mes la evolución de los principales indicadores.
Entonces, este próximo mes será una especie de periodo de gracia, en el que los miembros de la Fed evaluarán las cifras que se presenten.
Si vuelven a subir las tasas, lo ideal es que no rebajen la proyección, a riesgo de que los mercados vuelvan a entrar en modo "incertidumbre".
Vivimos momentos tan complejos, que incluso en un periodo de "pausa monetaria" hay incertidumbre.