En muchos encuentros con la presidenta de México, de lo que va de este año, la mandataria ha hecho énfasis en mantener la unidad y, de paso, esperar los tiempos para que el proceso electoral se ponga en marcha. Es, de hecho, muy respetable la palabra de Sheinbaum, sobre todo por ser la heredera del bastón de mando. Ella, sin duda, es quien tendrá una influencia preponderante a la hora de evaluar a los perfiles que buscarán ser los sucesores en 17 entidades federativas. Por eso ha realizado la invitación para actuar con sobriedad y responsabilidad. Desde luego que eso, por los tiempos establecidos por la ley electoral, se cuidan las formas y se actúa conforme a los lineamientos. En efecto, todos los aspirantes, al menos en la coalición Seguimos Haciendo Historia, tendrán que aceptar las condiciones o, mejor dicho, las reglas de participación. Esas decisiones pasarán a manos de los tres partidos que constituyen esta alianza. Ellos se harán cargo de definir el camino que habrá que tomar. Puede ser encuesta o, en el mejor de los casos, inclinarse por el consenso.
En este lapso que ha transcurrido, que muchos perfiles se asoman y han puesto su nombre en la mesa, parece muy evidente que entramos en una fase de definiciones adelantada, tal y como pasó con las llamadas corcholatas. De hecho, la falta de liderazgos de la oposición, de este momento coyuntural clave de avance de la transformación, sirve para penetrar más en el camino de la población. La misma presidenta, que reunió a legisladoras y legisladores, habló de la importancia de continuar con el trabajo activo en el territorio. Esa labor avanzada, que también permite estar en contacto directo, hace prácticamente posible que los liderazgos se afiancen. Hay, en definitiva, actores de la 4T que llevan meses ininterrumpidos haciendo asambleas informativas, básicamente donde se entrevistaron con la gente para conocer a detalle sus necesidades.
No hay porque esperar hasta que las fechas lleguen. La misma presidenta de México sabe que, a lo largo y ancho del país, ha comenzado un activismo y un dinamismo de quienes aspiran a gobernar. Muchos de ellos, inclusive, han progresado en el avance de sus aspiraciones, de acuerdo con la percepción de muchas encuestas de opinión pública. Eso se extendió a las 17 entidades federativas. Por eso la población, que da su opinión a través de cuestionarios y puntos de vista, ha esbozado a quienes prefieren que los representen en las boletas. Sabemos que la percepción es una, y las decisiones o negociaciones que se tomen son otras. Las determinaciones estarán compuestas por consensos que, al final de cuentas, es estar en sintonía para mantener la unidad.
Sin importar lo que se especule, podemos seguir poniendo sobre la mesa el nombre de Saúl Monreal en Zacatecas. Él, lo sabe Morena, puede ser un punto de quiebre si no se atiende el llamado que clama la población. A estas alturas, que el tema de nepotismo continúa provocando eco, no ha permeado en lo más mínimo en su influencia. El senador, de hecho, sigue manteniéndose firme en la cima de las preferencias del grueso de la población de Zacatecas. Los estudios describen que él, por sí solo, jala una buena proporción de voluntades. La enorme identidad que hay sobre él, que ha ganado a lo largo de 27 años de carrera, son tan solo uno de los componentes que lo meten de lleno en el tramo para suceder a David Monreal. De hecho, el apoyo que ha obtenido el menor de los Monreal, sabemos de antemano, es gracias a la perseverancia y al protagonismo que ha ganado en todo el territorio del norte.
A comienzos del mes de noviembre, de hecho, vimos algo similar en la imagen de Santiago Nieto. Él, de pies a cabeza, domina la elección interna en el seno de Morena. Mientras otros aspirantes se derrumban, él continúa con paso firme a la coordinación de la defensa del voto. A su vez, queda claro que su nombre es sinónimo de competitividad. A estas alturas, ya con muchos estudios demoscópicos de credibilidad aplicados, el director del IMPI supera al PAN. Goza de la confianza de amplios sectores de la población, de empresarios, de estudiantes y de mujeres. Es por ello que buscan frustrar su llegada a la candidatura. El PAN sabe que su liderazgo, en su mayor apogeo, está permeando ahora que ha ido asumiendo mayor protagonismo como uno de los actores de mayor renombre a nivel nacional. Por eso él, de un tiempo para acá, representa la esperanza de alternancia en Querétaro.
El hecho de que esté en su mayor apogeo, de igual forma, nos permite visualizar un escenario similar, pero ahora en Chihuahua. El nombre de Cruz Pérez, alcalde de Ciudad Juárez, sigue abriendo camino en el ánimo social. La última encuesta que publicó Gobernarte, de mucha credibilidad, da cuenta de su paso sólido como líder. Nada ha podido impedir ese paso, ni siquiera el nombre de figuras de renombre que tienen mayor atención en la prensa nacional. El trabajo de Cruz, por segunda vez consecutiva, ha servido para constatar su enorme compromiso. El simple hecho de estar en lo más alto de la percepción ciudadana, obviamente, su liderazgo sale a relucir, sobre todo ahora que se ha posicionado como uno de los mejores alcaldes de todo México.
Y si de protagonismo hablamos, Reginaldo Sandoval, además de ser el coordinador de los diputados del PT en San Lázaro, ha consagrado su liderazgo como uno de los precursores del movimiento y pieza crucial en el armado estratégico de la agenda de prioridades de Claudia Sheinbaum. Hace poco, de hecho, figuró en primera fila con la jefa de Estado, en una reunión que sostuvieron con ambas cámaras para fortalecer la unidad. Por eso él, de una larga lista de aspirantes, es una de las cartas fuertes en la carrera por la gubernatura de Michoacán. A nuestro juicio, una vez que lo comprobemos, el PT se quedará, al menos, con dos espacios para la gubernatura, de común acuerdo con Morena en el reparto de posiciones luego de que se logre el consenso y la negociación. En concreto, uno de los hombres de mayor confianza de Alberto Anaya, presidente nacional del PT, tiene inmensas posibilidades de colarse en la coordinación de la defensa del voto en tierras purépechas. Eso sentará un nuevo hecho sin precedentes en la vida pública de Michoacán.