De Botton, secretario de Finanzas
En la conformación del gabinete que acompañará a la jefa de Gobierno, Clara Brugada, los próximos seis años, ya se comienzan a barajarse algunos nombres. El primero que surgió fue el de Juan Pablo de Botton, quien actualmente es subsecretario de egres9s de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), quien estaría ocupando la cartera de la Secretaría de Administración y Finanzas. De inmediato los malpensados ya comenzaron a hacer de la suyas y aseguran que es muy cercano a Andrés (Andy) López Beltrán y hasta su imposición. Todo ello a través de las redes sociales que se encendieron cuando se supo que de Botton estuvo en la reunión de Clara con el jefe de Gobierno, Martí Batres Guadarrama.
Gaviño fue a pedir a Sheinbaum un cargo
Quien también desató una serie de especulaciones fue el aún diputado local, Jorge Gaviño Ambriz, quien ayer acudió a la casa de transición de Claudia Sheinbaum Pardo. Cuando se le preguntó si ya le habían dado un cargo en el gobierno federal, simplemente acotó que sólo “vine a saludarla”. No hay que olvidar que Gaviño quedó impactado por la mirada de Sheinbaum Pardo, se sumó a su equipo de trabajo y finalmente le entró a las mesas de análisis de los post debates, por lo que confía que algo le darán. No hay que olvidar que también se le mencionó para dirigir de nuevo el Metro, pero el diputado ya le puso cara de fuchi, por lo que espera su designación al equipo de Sheinbaum Pardo.
“Porno” policía ofrece disculpas
Jorge Luis López Villegas, el oficial del agrupamiento Fuerza de Tarea, que participó en un video de contenido sexual en un vagón del Metro, ofreció una disculpa pública, pero confiesa que creía que la producción contaba con permisos para la grabación. Aunque claro, esto lo hizo durante una manifestación que “alguien” le organizó afuera de las instalaciones de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC). Muy serio y con cara de niño regañado, dijo que reconoce sus errores y asume las consecuencias de sus actos, pero que nunca fue su intención manchar el nombre de la institución. “Mi actuar no fue de mala fe y no falté a ninguna situación grave, más que a una falta administrativa. Di por hecho que la producción ya tenía le permiso”. Pese a su arrepentimiento, la SSC reiteró la suspensión de este ardiente elemento.