*Las cifras obligaron a la Fed a “jalar del gatillo”; tuvo que elegir entre una mala noticia y una mucho peor
El dato
El Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), anunció el pasado miércoles un aumento de 75 puntos base a su tasa de referencia, para fijarla en un intervalo de 1.25% a 1.75%; se trata del mayor ajuste desde 1994, es decir en 28 años.
Habrá consecuencia, recesión será inevitable
La magnitud del ajuste en la tasa de referencia es proporcional al reto que tiene en estos momentos el banco central más poderoso del mundo, no cabe la menor duda.
Las cosas estaban mal antes del viernes de la semana pasada, pero se pusieron peor a partir de las 7 de la mañana de ese día, hora de Nueva York, cuando se informó que la inflación durante mayo se ubicó en 8.6 por ciento, su nivel más alto en 40 años y medio, era algo inaguantable, la Fed tuvo que ser más dura, tomar decisiones más drásticas.
El banco central no lo ha dicho, y no lo dirá, pero es un hecho que debió decidir entre una mala noticia y una mucho peor.
La mala noticia es que casi se da por descontado que la recesión llegará a Estados Unidos y al mundo entero en algún momento del año que viene, se considera que podría ser en el segundo semestre de ese 2023. Es decir, la recesión será inevitable, finalmente la Fed no pudo evadirla por más que quiso, las presiones inflacionarias y la amenaza de que podría subir más, fue demasiado, tuvo que actuar con un incremento de tasa de referencia no visto en décadas.
La noticia que pudo o puede ser mucho peor es que la eventual recesión podría ser mucho más profunda y duradera, generando estragos incalculables hasta ahora en la economía estadounidense y también de todo el mundo.
No es cualquier cosa, se dice fácil pero una recesión profunda y duradera en momentos como los que vive el mundo, podrían llevarlo a otras instancias, podría ser el principio de circunstancias que nadie quisiera vivir.
La Fed no tuvo más opción, o provocaba una recesión corta y relativamente superficial como algunos especialistas consideran que sucederá, o actuaba con mayor cautela, pero a riesgo de que el mundo se inmiscuyera en una espiral inflacionaria de grandes proporciones, y consecuencias.
No hay duda ahora, la economía sufrirá un frenón los próximos meses porque son las señales que se mandan con este aumento de tasas, esta desaceleración provocará más desempleo en Estados Unidos, la inflación no cederá de inmediato, además de que el crecimiento también será bajo.
México, cuando veas las barbas de tu vecino mojar…….
Mientras eso sucede, en México el discurso se mantiene, lo que podría costarnos muy caro, una recesión en Estados Unidos no es poca cosa para nuestra economía, aún así insisten en que todo marcha muy bien; de hecho, que marcha
requetebién.
Pero usted, amable lector, ojalá pueda dividir el discurso de la realidad, no es el fin del mundo, por fortuna, tampoco es algo que no hayamos vivido, pero sí estamos, nuevamente, en una situación compleja, vaya en una crisis más, de esas de las que estamos acostumbrados las generaciones que tenemos cierta edad, y que por desgracia de repiten ahora en las de nuestros hijos.
Por lo tanto, reitero desde aquí mi consejo a que sea cauto con su dinero, que se endeude lo menos posible y bajo ninguna circunstancia adquiera préstamos a tasa variable ni mixta, y que además si puede desendeudarse mejor, planifique sus gastos y sus ingresos. Dejemos el discurso como lo que es y asumamos la realidad.
Las cifras y datos que este miércoles dio la Fed no dejan lugar a dudas y salvo que algo suceda que modifique a favor todo el panorama actual, no sólo este año será complejo, los años 2023 y 2024 tampoco lucen bien, aunque de lo que se hace hoy depende el éxito para que veamos poco a poco una mejor situación en ese entonces.
Son tiempos complejos, sigamos atentos.